Telecom: el Gobierno aprobó la compra de Telefónica pero deberá ceder 6 millones de clientes
La Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) aprobó con condicionamientos la adquisición de Telefónica por parte de Telecom, una operación que obligará a la compañía resultante a desprenderse de aproximadamente 6 millones de clientes de telefonía celular. La decisión busca evitar una excesiva concentración del mercado de telecomunicaciones en Argentina.
Según la resolución, Telecom deberá proponer una terna de agentes, provenientes de consultoras nacionales o internacionales, para gestionar la desinversión. La ANC será quien elija al agente y también tendrá la última palabra en la aprobación de los potenciales adquirentes de los usuarios que deberán ser cedidos.
Cómo será la cesión de clientes y la prohibición a Claro
La ANC prohibió expresamente que los seis millones de usuarios de telefonía móvil que Telecom deberá ceder sean adquiridos por Claro, el otro gran operador nacional. De este total, cuatro millones corresponden al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y dos millones al resto del país, sin distinción geográfica.
En cuanto a los usuarios de banda ancha fija que deberán ser transferidos en localidades donde la participación minorista de la empresa resultante supere el 50%, la resolución es menos restrictiva y habilita la venta a múltiples operadores.
Telecom tendrá un plazo de 60 días hábiles para presentar los potenciales compradores. Una vez recibidas las propuestas, el tribunal deberá aprobar o rechazar cada una, previo dictamen del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Se estima que la desinversión podría concretarse en un período de hasta dos años.
Los argumentos de la ANC y la respuesta de Telecom
En un comunicado, la ANC argumentó que los condicionamientos impuestos “permitirán que una adquisición que podría haber dejado aproximadamente el 70% de los servicios de telecomunicaciones en manos de un solo grupo económico represente finalmente cerca del 50% del mercado”. El organismo destacó que estas medidas son esenciales para evitar la consolidación de posiciones dominantes y garantizar opciones para consumidores, empresas y potenciales competidores.
“La operación solo será viable si se implementan estas medidas que evitan la consolidación de posiciones dominantes y garantizan que no se reduzcan las opciones disponibles para consumidores, empresas y potenciales competidores. El objetivo final es consolidar un mercado de telecomunicaciones abierto, dinámico y competitivo, libre de posiciones dominantes que puedan perjudicar a los usuarios y al desarrollo del país”, agregó el organismo.
La decisión de la ANC se sustenta en objeciones previas de la ex Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) en junio del año pasado, que ya advertía “riesgos significativos por los potenciales efectos sobre la competencia”, especialmente en el segmento móvil, que quedaría “altamente concentrado”.
Desde Telecom, si bien afirmaron que la decisión del Gobierno constituye una aprobación en los términos del artículo 14 de la Ley de Defensa de la Competencia, consideraron “excesivas” las medidas de remediación impuestas.
“Habíamos ofrecido alternativas más alineadas con las tendencias internacionales y con la necesidad de ganar escala en una industria que requiere inversiones de capital crecientes. Nuestra propuesta contemplaba la cesión de tres millones de abonados móviles y 100.000 clientes de banda ancha fija”, señalaron desde la compañía.
La empresa calificó la decisión de la autoridad como “anticuada”, argumentando que “piensan como si estuviéramos en los años 90” y que hoy existen competidores globales como Starlink o Netflix. “Nos obligan a desinvertir cuando ya competimos en desventaja. Además, utilizan un criterio cuantitativo y no cualitativo: sostienen que así garantizan un tercer operador, pero el propio mercado demostró que no había espacio para uno. Parece una solución más declamativa que efectiva. Analizaremos la resolución en detalle y definiremos los próximos pasos”, concluyeron desde Telecom.

