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Caso Adorni: la empleada de Casa Rosada que facturó blanquería por más de $8 millones para su casa

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Gisela Kocsis, una empleada de planta con 15 años de trayectoria en la Casa Rosada y actual secretaria del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en el centro de una investigación judicial. Su nombre emergió en el celular del contratista Matías Tabar, quien estuvo a cargo de las refacciones en la vivienda que Adorni adquirió en el country Indio Cuá.

Según fuentes judiciales, a nombre de Kocsis se facturó una compra que supera los $8 millones en una tienda especializada en blanquería, incluyendo artículos como sábanas, toallas, fundas, acolchados y cubrecamas. Este hecho la coloca en una situación de exposición pública inusual para su perfil discreto.

Una carrera en el área de comunicación y prensa

La trayectoria de Gisela Kocsis en la Casa Rosada se inició durante la gestión de Cristina Kirchner, específicamente en el área de comunicación y prensa. En aquel entonces, se desempeñó como secretaria del subsecretario de Comunicación, Gustavo Fernández Russo, reportando a su vez a Alfredo “Corcho” Scoccimarro, una figura clave del kirchnerismo.

Su vínculo con el ámbito de las relaciones públicas se remonta a su juventud, manteniendo incluso una amistad personal con el reconocido modisto Jorge Ibañez. Su rol de personal de planta le permitió mantenerse en Balcarce 50 a lo largo de diversas administraciones.

Durante el gobierno de Cambiemos, Kocsis continuó en el área de comunicación y prensa, bajo las órdenes del entonces subsecretario de Medios, Gustavo Gómez Repetto. Un exfuncionario de esa época la describe como una “gran profesional”. Su permanencia se extendió al gobierno de Alberto Fernández, en el mismo sector, hasta que pasó a reportarle a Adorni, primero como vocero presidencial y luego como jefe de Gabinete.

Silencio y redes sociales cerradas

Con un amplio conocimiento de los mecanismos internos de la Casa Rosada y de la función pública, Kocsis solía interactuar con los periodistas acreditados, una práctica que se vio reducida con las restricciones impuestas a la prensa por el actual Gobierno. Tras conocerse la novedad judicial, la empleada cerró sus cuentas en redes sociales y, hasta el momento, ha optado por el silencio. La investigación buscará determinar las circunstancias y la justificación de la facturación a su nombre en la compra de blanquería para la residencia de Adorni.

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