Economía

Carry trade: las inversiones en pesos rindieron hasta 20% en dólares en la primera mitad del año

Compartir:

Los inversores que apostaron por el peso argentino durante la primera mitad del año experimentaron una «primavera financiera» inusual, según analistas del mercado. La estrategia conocida como carry trade, que consiste en invertir en pesos para obtener rendimientos y luego convertir esas ganancias a dólares, generó rendimientos de hasta el 20% en moneda estadounidense en solo cinco meses.

Este escenario excepcional se configuró por la combinación de varios factores. Por un lado, el dólar experimentó una baja nominal desde el inicio del año: el tipo de cambio oficial minorista descendió un 1,4% ($20), mientras que el MEP lo hizo en un 1,3% ($18,5), a pesar de la aceleración inflacionaria. Paralelamente, las tasas de interés en pesos se mantuvieron en niveles elevados, ofreciendo un atractivo diferencial.

Las claves detrás del boom del carry trade

Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, explicó que tres condiciones se alinearon simultáneamente, algo que no ocurría hace años. “El tipo de cambio no solo se mantuvo estable, sino que se apreció. Con el Banco Central (BCRA) comprando reservas de un superávit comercial real y la banda funcionando como ancla, el dólar bajó en términos nominales desde enero. Eso convirtió cualquier posición en pesos en una ganancia en dólares sin hacer nada especial”, detalló Camusso.

En segundo lugar, el director de Rafaela Capital señaló que “las tasas en pesos arrancaron el año altas en términos reales. Con una tasa nominal del 35% anual en enero, y una inflación del 2,9% mensual, la tasa real era positiva y el carry era genuinamente atractivo”. Finalmente, el tercer factor crucial fue la credibilidad del mercado en el programa económico implementado.

Un informe de Quantum Finanzas reveló que, hasta finales de mayo, los inversores posicionados en un Boncer (X29Y6), instrumento que sigue la inflación, obtuvieron un rendimiento directo del 20% en dólares. En contraste, un plazo fijo con tasa mayorista (TAMAR) rindió un 14,3%, y una Lecap (S29Y6) un 16,2%.

El giro en las últimas semanas y las perspectivas a futuro

La situación comenzó a cambiar en las últimas semanas de mayo. Analistas de Invertir en Bolsa (IEB) dimensionaron que “las estrategias de carry trade, que habían sido las grandes ganadores los primeros cinco meses del año, recortaron la ganancia desde la última semana de mayo, donde el tipo de cambio sube 3,3% en ocho ruedas. A esto se le suma un menor dinamismo de las curvas en pesos, ya que se ubican en niveles bajos. De este modo, los instrumentos en pesos perdieron 1,5% promedio en dólares la última semana”.

De cara a la segunda mitad del año, el margen para el carry trade se reduce drásticamente. Camusso atribuye esto a que la tasa nominal bajó al 19% anual, mientras que la inflación proyectada para agosto y octubre ronda el 2,5%-3% mensual, haciendo que la tasa real se vuelva negativa o prácticamente nula. Además, factores estacionales como el fin de la cosecha gruesa en julio, que reduce la oferta de dólares del sector agropecuario, y el acercamiento del calendario político hacia las elecciones de 2027, añaden presión sobre el tipo de cambio.

Los analistas de Quantum Finanzas proyectan dos escenarios para la continuación del carry trade. En un escenario alineado con el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) y los contratos de futuros del Rofex, se anticipa una devaluación del 16% para el dólar financiero hacia diciembre. Esto hundiría los rendimientos de los plazos fijos al 1,1% directo y dejaría en terreno negativo a las Lecap (-0,9%) y los títulos indexados por inflación (-2,1%).

Sin embargo, un escenario alternativo plantea una apreciación real del tipo de cambio en lo que resta del año, similar a lo observado en la primera parte de 2026. En este caso, las opciones en pesos seguirían siendo superiores. “Si la depreciación del tipo de cambio fuese la mitad de la que surge de las tasas breakeven actuales (7,3% en lugar de 14,6%) y se registra algo menos de inflación (11% de inflación en lugar de 13,6%), el rendimiento directo de las opciones en pesos para lo que resta del año sería del 8% para el plazo fijo mayorista, del 5,9% para el Lecap y del 4,6% para Boncer”, analizaron desde Quantum.

En contraste, un escenario de “divergencia”, con deterioro de las variables económicas (mayor depreciación del tipo de cambio, más inflación y aumento de tasas), implicaría rendimientos directos negativos para todas las opciones, según Quantum Finanzas.

“Con un tipo de cambio ya apreciado 15% en el año en términos reales, tasas que se ubican en niveles negativos reales para el tramo corto, recomendamos cerrar posiciones de carry trade, que ya incorporan un mayor riesgo que cuando comenzamos a posicionarnos”, advirtió el reporte de Invertir en Bolsa.

Compartir: