Parálisis en el Senado bonaerense: ni una ley en 2024 y un gasto de $428 millones diarios
LA PLATA.- El Senado de la provincia de Buenos Aires atraviesa una parálisis legislativa sin precedentes: en lo que va del año, no ha celebrado una sola sesión ordinaria ni ha aprobado ninguna ley. Este inusual estancamiento, que se extiende desde marzo, se produce mientras el organismo consume un presupuesto millonario que asciende a 428 millones de pesos diarios.
El cuerpo, presidido por la vicegobernadora Verónica Magario, aprobó en diciembre pasado un presupuesto anual de 156.204 millones de pesos. Esto implica un gasto de 13.017 millones mensuales, sumando 78.102 millones en medio año, sin que se haya sancionado una sola normativa que beneficie a los 17 millones de bonaerenses. La situación es atribuida directamente a la intensa disputa de poder dentro del Partido Justicialista provincial.
La interna del PJ bonaerense, el eje de la parálisis
La última sesión ordinaria en el Senado bonaerense se realizó el 4 de diciembre de 2023. Desde entonces, el bloque oficialista, aún denominado Fuerza Patria, se encuentra inmerso en una batalla interna que ha impedido su funcionamiento. A pesar de contar con la mayoría necesaria (24 de 46 integrantes), el bloque está fragmentado en facciones: 14 senadores responden a vertientes cercanas a Cristina Kirchner, siete se alinean con Axel Kicillof y tres con Sergio Massa. Esta división interna se dirime en el reparto de cargos y fondos, reflejando la tensión entre el kirchnerismo y el gobernador.
Uno de los episodios más resonantes de esta interna fue el desafío público de Sergio Berni a Magario por la aplicación del reglamento de la Cámara en la última sesión de 2023. Aunque Berni retiró su queja ante la Justicia, finalmente se quedó con la presidencia del bloque oficialista. Su esposa, Agustina Propato, se postula como precandidata a gobernadora, mientras Berni, a pesar de calificar la interna como “ridícula”, no descarta un rol protagónico, reivindicando a Cristina Kirchner y recibiendo a figuras como Miguel Pichetto.
Costos millonarios y falta de transparencia
El presupuesto total anual del Senado bonaerense, según la Ley 15.559, es de 156.204.115.970 pesos. De esta cifra, el 92,8% se destina a personal, lo que equivale a unos 151.134.718 millones. El cuerpo cuenta con 1062 empleados estables más 316 cargos políticos, según las planillas oficiales publicadas el 14 de diciembre de 2023. La presidencia del Senado está autorizada a incrementar las partidas para ajustes salariales, incluso sin necesidad de una ley específica.
No existen registros públicos detallados sobre la distribución de cargos por bloques políticos. Al dividir el presupuesto total por los 46 senadores, se estima que cada legislador cuesta 3.395.741.651 pesos al año, o 282.978.470 pesos por mes. Sin embargo, el detalle exacto de la dieta de cada senador, viáticos y movilidad no está expresado en el Boletín Oficial, lo que genera un vacío en la transparencia del gasto público.
Impacto en la Justicia y la agenda legislativa
La inactividad legislativa del Senado bonaerense tiene consecuencias directas en el funcionamiento de otros poderes del Estado. La designación de Mario Ishii como vicepresidente primero de la Cámara, en detrimento de un candidato cercano a Kicillof, y el nombramiento de Berni en la presidencia del bloque peronista, fueron parte de los acuerdos tensos que se lograron en una sesión preparatoria el 26 de febrero.
La falta de sesiones también ha impedido la designación de los cuatro sillones vacantes en la Suprema Corte de Justicia bonaerense. El presidente del Tribunal, Sergio Torres, ha solicitado públicamente la cobertura “urgente” de estos cargos, advirtiendo que “postergar las designaciones es debilitar el sistema”. La Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos, clave para estos nombramientos, quedó en manos de Emanuel González Santalla (La Cámpora), en un acuerdo que no logró la adhesión esperada de La Libertad Avanza, ya que la vicepresidencia fue asignada a Sergio Vargas, un libertario alejado de las filas de Javier Milei.
La oposición, por su parte, busca impulsar la aprobación de la Boleta Única Papel para adaptar el régimen electoral bonaerense a la ley nacional. Sin embargo, con el peronismo sumando la mitad más uno del cuerpo, la obtención de quorum para esta iniciativa se presenta como un desafío considerable cuando el Senado finalmente reanude sus sesiones.

