Exportación récord: Ovoprot International SA se quedó con la totalidad de la cuota de huevo arancel cero en la Unión Europea
Argentina logró un hito significativo en su comercio exterior al concretar el primer envío de huevo industrializado a la Unión Europea sin pagar aranceles. La empresa Ovoprot International SA, con sede en Pilar, provincia de Buenos Aires, fue la encargada de realizar esta operación, ocupando la totalidad del cupo habilitado de 333 toneladas. Este logro representa la culminación de más de dos décadas de esfuerzos por parte de la industria nacional, que buscaba ingresar al exigente mercado europeo bajo condiciones competitivas.
El camino hacia la apertura de este mercado fue largo y complejo, involucrando viajes a Bruselas, reuniones con embajadores, negociaciones técnicas y el cumplimiento de extremas exigencias sanitarias. La burocracia en torno al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea fue uno de los principales obstáculos, según explicó Santiago Perea, directivo de Ovoprot y secretario de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia).
“Hemos estado más de 20 años tratando de llegar a este punto de arancel cero”, resumió Perea, destacando el arduo trabajo de la cámara y los diplomáticos. La burocracia y el fuerte lobby interno de la comunidad europea fueron elementos que demoraron el avance del acuerdo.
Tecnología y exigencia: la clave para competir globalmente
La historia de Ovoprot, una empresa que desde hace más de 25 años se dedica exclusivamente a industrializar huevo, está marcada por una constante evolución tecnológica y sanitaria. Perea subrayó que el gran cambio en la industria se produjo del lado tecnológico, con la incorporación de maquinaria importada y la necesidad de acompañar permanentemente los estándares internacionales más exigentes. “Si no avanzás tecnológicamente a la misma velocidad que lo que demanda el mundo, te caés del mercado”, explicó el directivo.
Destinos como Europa y Japón son particularmente demandantes, con protocolos sanitarios que obligan a trabajar bajo certificaciones internacionales como FSSC 22.000. En Argentina, solo tres empresas cumplen con estos estándares para exportar a Europa. Ovoprot procesa entre un millón y medio y dos millones de huevos por día, adquiriéndolos de productores asociados para transformarlos industrialmente. El proceso incluye el cascado, filtrado, enfriado, pasteurizado y, en muchos casos, la deshidratación para convertirlo en huevo en polvo.
Huevo en polvo: un producto esencial y con alto valor agregado
El 99% de las exportaciones de Ovoprot se realizan bajo la modalidad de huevo en polvo, un producto que, aunque poco conocido por el consumidor final, es fundamental en la industria alimentaria. Se utiliza en la elaboración de mayonesas, pastas, budines, postres y otros alimentos procesados por grandes compañías como Arcor, Nestlé, Unilever y Molinos Río de la Plata. “Todo lo que tenga huevo y sea un alimento elaborado utiliza huevo líquido o en polvo”, afirmó Perea.
La empresa exporta aproximadamente el 50% de su producción, destinando el resto al mercado interno. Sus principales mercados incluyen América Latina, Europa y Asia, con un foco especial en Japón. Este éxito en la exportación de huevo industrializado pone de manifiesto el potencial de Argentina para agregar valor a sus materias primas. Perea enfatizó que un camión de huevo en polvo equivale casi a 13 camiones de cereal, representando una transformación de proteína vegetal en proteína animal concentrada con alto valor agregado. Esta visión contrasta con el modelo exportador argentino, donde cerca del 70% del maíz se exporta sin industrializar, a diferencia de países como Estados Unidos que procesan el 80% de su cereal.
Oportunidad de crecimiento y desafíos futuros
El acuerdo con Europa abre una oportunidad estratégica para ampliar inversiones y generar empleo. Perea considera que el ingreso sin aranceles vuelve al producto argentino mucho más competitivo, lo que podría impulsar un crecimiento significativo en la producción, la contratación de más personal y la apertura de nuevas plantas elaboradoras. Actualmente, Ovoprot emplea a 100 trabajadores en su planta de Pilar.
El desafío para la compañía sigue siendo mantener y superar los estándares internacionales, cada vez más exigentes, incluyendo las barreras paraarancelarias y los requisitos ambientales de Europa. Sin embargo, para Perea, esta presión ya forma parte del ADN de la empresa. La mirada a futuro de Ovoprot incluye la consolidación en nuevos destinos, como Corea del Sur y algunos países africanos.

