Noble Transfers: la empresa que desafía la estadística y emplea jóvenes de barrios vulnerables
Javier Duette, de 23 años, recuerda su primer trabajo a los 17 como una experiencia casi de explotación. En José León Suárez, donde reside, juntaba desechos de nylon en un galpón por un pago irrisorio que dependía del peso que lograba acopiar. Para él, y para muchos jóvenes de barrios vulnerables, el acceso a un empleo registrado parecía una utopía.
Sin embargo, la realidad de Javier cambió drásticamente. Hoy es supervisor en Noble Transfers, una empresa textil que no solo le dio su primera oportunidad formal, sino que lo impulsa a capacitarse y progresar, con la posibilidad de viajar al exterior.
La historia de Javier no es un hecho aislado. Según el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, apenas el 3% de los jóvenes de los sectores más empobrecidos consigue un trabajo formal. Noble Transfers, en alianza con la Fundación Empujar, se propuso revertir esa estadística. De sus 85 empleados, más de 20 provienen de contextos vulnerables y viven su primera experiencia laboral en blanco, 15 de ellos llegaron a través de la Fundación.
Inclusión como motor de crecimiento
Oscar Szente, director de operaciones de Noble Transfers, es el impulsor de esta iniciativa. Contrario a la creencia de muchos empresarios que buscan “jóvenes con experiencia” y desestiman la formación, Szente sostiene que “si acompañás el proceso de aprendizaje de estos chicos, pasan cosas hermosas”.
El empresario relata el caso de dos coordinadores de planta que comenzaron como ayudantes y hoy lideran sectores clave. Estas historias, asegura, son una fuente de inspiración para toda la compañía. La visión de Szente tiene raíces personales: él fue la primera generación universitaria de su familia y conoce el esfuerzo de abrirse camino.
Por ello, no duda en interpelar a sus supervisores cuando se quejan de la falta de destreza inicial de los nuevos ingresantes. “¿Y vos cómo arrancaste? Barriendo. Alguien te dio una oportunidad. Si tu jefe hubiera sido como vos, hoy no estarías acá. Hoy te toca a vos dar esa oportunidad”, les dice, fomentando una cultura de mentoreo y paciencia.
La articulación con Fundación Empujar es clave. Szente destaca que los jóvenes que llegan a través de la organización ya demostraron constancia al sostener el curso, son responsables y poseen una buena capacidad de comunicación. Esto contrasta con los prejuicios habituales del sector corporativo, que suele asociar a la juventud vulnerable con la falta de cultura de trabajo o poco compromiso. “Tienen muchísimas ganas de aprender y trabajar. Por lo general no faltan. El esfuerzo de capacitarlos es grande, pero a cambio tenés personas muy comprometidas con la empresa”, asegura.
El camino de Javier: de la informalidad al progreso
Javier vive en el barrio 9 de Julio de José León Suárez. A los 16 años, dejó la escuela para cuidar a su padre enfermo y, tras su fallecimiento, se vio obligado a trabajar. Su derrotero incluyó empleos informales que finalizaban al descubrirse su minoría de edad o por la estigmatización de su barrio. “Creo que a veces no me tomaban por no tener el secundario completo y por la zona en la que vivo. A veces te rechazan si tu barrio es una zona peligrosa”, lamenta.
Un amigo le habló de Empujar y decidió acercarse. “Cuando nos explicaron que era una capacitación y no un trabajo en sí mismo, muchos de los que estaban se levantaron y se fueron.
Yo me quedé
”, dice con orgullo. En la Fundación, aprendió a valorar su experiencia laboral informal y a gestionar su timidez extrema.
Tras finalizar el curso, Javier se dedicó a cortar el pelo en su barrio hasta que Empujar le avisó de la oportunidad en Noble Transfers. Hoy, capacitado por técnicos de Brasil, coordina equipos de hasta cuatro personas y participa en reuniones de liderazgo para proponer soluciones operativas en la impresión de remeras y camisetas de fútbol, el foco de la empresa. El empleo pleno no solo cambió su identidad, sino también sus posibilidades materiales: pudo comprarse una moto, llevar a su familia de vacaciones a San Clemente por primera vez, hacerse cargo de los gastos de su sobrina y construir una habitación independiente en su casa. “Pasé de un sueldo en negro que me pagaban cuando querían a este presente en donde puedo progresar”, concluye Javier.
Para Oscar Szente, Noble Transfers es doblemente exitosa al ser una puerta de entrada al mercado laboral. “A veces duele ver que un recurso que especializaste se te va porque consigue una mejor oportunidad laboral. Pero ahí también es cuando sentís que tu misión está cumplida”, reflexiona.

