Bancos: la mora en préstamos a familias tocó su pico y empieza a bajar en abril
La irregularidad en los préstamos bancarios habría alcanzado su punto más alto en el primer cuatrimestre del año y, según las principales entidades financieras, ya muestra señales de una incipiente baja en el segmento de personas. Juan Parma, CEO de Banco Macro, y Gustavo Manriquez, CEO de Banco Supervielle, coincidieron en señalar el efecto positivo de la estabilidad en las tasas de interés de los últimos meses como un factor clave en esta reversión.
“Se observa que la mora ya no crece. No diría que estamos en pleno descenso, pero sí estamos en un pico que se amesetó. Y creo que faltan un par de meses más para poder ver una mejora o una disminución”, afirmó Manriquez en declaraciones a LA NACION, refiriéndose a un movimiento incipiente que se refleja en el segmento de personas.
Por su parte, Parma destacó que en Banco Macro observaron una “reversión” desde abril, especialmente “a nivel familias”. “Entre individuos, lo que estamos viendo en nuestro banco es que la mora, sin el arrastre del sistema, se estabilizó, bajó un poquito en marzo y volvió a bajar en abril”, detalló el ejecutivo. Esta distinción apunta a la dinámica de los clientes exclusivamente con el banco, independientemente de si tienen irregularidades con otras líneas de crédito en otras entidades.
El contexto de un repunte histórico
La suba en la mora de los créditos en el sistema financiero, acelerada desde 2024, encendió luces amarillas entre bancos y fintech del país. Según los últimos datos del Banco Central (BCRA) correspondientes a febrero, la irregularidad entre las familias había trepado al 11,2% (era del 2,9% en febrero de 2025), con mayores tensiones en el segmento de préstamos personales (13,8%) y tarjetas de crédito (11,6%).
Estimaciones de la consultora 1816, basadas en datos de la Central de Deudores del BCRA (Cendeu), indican que la irregularidad en el crédito a familias habría escalado hasta el 11,5% en marzo, cifra que marcaría un récord desde 2004. Aunque estos números no fueron confirmados por el BCRA, la tendencia muestra una desaceleración en el alza de la irregularidad, lo que ratifica la visión expuesta por los banqueros.
Según Parma, el escenario actual es producto de un “reacomodamiento” del mercado financiero local. “El país vivió muchos años con alta inflación y tasas de interés fijas, entonces la mora no era un problema porque las cuotas se licuaban en la nominalidad. Al empezar a corregirse el tema inflacionario, aparece la mora como un problema”, explicó el ejecutivo, quien aclaró que la baja en la morosidad entre empresas “todavía no se ve”.
La irregularidad en el segmento corporativo parte de niveles más bajos, pero también muestra una tendencia al alza. Según el BCRA, en febrero había escalado al 2,9% y las estimaciones privadas marcan que en marzo habría llegado al 3,1%, con especial afectación entre las pequeñas y medianas empresas.
La visión del Banco Central y el rol de las tasas
La perspectiva de que la irregularidad en los créditos, afectada por la suba en las tasas de interés desde mediados del año pasado y la caída en el poder adquisitivo de los ingresos, habría “alcanzado un pico” entre marzo y abril, fue ratificada por el presidente del BCRA, Santiago Bausili. El funcionario descartó que la situación pueda transformarse en un problema sistémico y afirmó que se normalizará con la mejora esperada en la actividad económica.
Tenemos un sistema con una capitalización que supera en tres veces los requerimientos normativos prudenciales. No hay ninguna posibilidad de que esto se transforme en un problema sistémico y creemos que la situación se irá normalizando con la mejora que esperamos en la actividad.
Según Manriquez, la estabilidad en las tasas de interés será un elemento clave para estimular tanto la recuperación del crédito como la mejora en la situación de los deudores. “Hay un factor que colabora con el manejo de esta situación, que es la estabilidad de tasas, donde los bancos podemos fondearnos a tasas relativamente estables y acordes a la nueva política monetaria, y eso permite reducir las tasas, sobre todo en productos de refinanciación”, explicó.
Para Parma, la baja en la mora también se acelerará a medida que crezca el volumen de préstamos en el país. “Es el denominador. Si crece el crédito, baja el ratio”, explicó el ejecutivo, aunque reconoció que “en el primer trimestre no creció”. “Todavía seguimos con niveles de crédito sobre el PBI del 11%, y el potencial es el triple”, concluyó.

