Transporte porteño: Jorge Macri flexibiliza requisitos para taxis y exige más a las apps
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, bajo la gestión de Jorge Macri, anunció un proyecto que busca reordenar el sistema de transporte porteño. La iniciativa, que se implementará inicialmente por decreto y luego será elevada a la Legislatura, tiene como objetivo principal modernizar el servicio de taxis y, al mismo tiempo, establecer un marco regulatorio más estricto para las aplicaciones de movilidad como Uber, Cabify y DiDi.
Este anuncio surge días después de un fallo de la Justicia porteña que equiparó las exigencias para los conductores de aplicaciones con las de los taxistas y remiseros, instando al gobierno local a legislar al respecto. La propuesta de la Ciudad busca canalizar estas demandas judiciales y adaptar la normativa a los hábitos actuales de los usuarios y prestadores del servicio.
Menos trámites y más flexibilidad para los taxistas
Uno de los ejes centrales del proyecto es la flexibilización de los requisitos que actualmente deben cumplir los taxistas para operar. El gobierno porteño reconoce que el sistema actual impone una carga burocrática excesiva que resta competitividad al sector. «Los habían dejado atrapados en un sistema lleno de requisitos absurdos y cada vez menos competitivos”, afirmó el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, al referirse a la situación de los taxistas.
Entre los cambios propuestos, se destaca la simplificación de trámites. Actualmente, los taxistas deben renovar anualmente su licencia, la tarjeta de chofer y la verificación del reloj, gestiones que se realizan por separado y con aranceles individuales. La iniciativa busca optimizar estos procesos.
Además, se eliminarán ciertas exigencias que quedaron obsoletas. Se suspenderá la obligatoriedad de tener un turno fijo y se permitirá el uso de tarjetas identificatorias digitales en lugar de las físicas. También se eliminará la necesidad de un escribano público para formalizar la licencia y se suprimirá la exigencia de vestir camisa, una norma que en la práctica ya no se cumple.
Vehículos más grandes y competencia con las apps
El proyecto también contempla la posibilidad de que los taxistas y remiseros puedan trabajar con vehículos de mayor capacidad, de hasta ocho plazas. Esta medida podría ampliar el abanico de servicios que ofrecen y competir de manera más efectiva con las opciones de transporte que brindan las aplicaciones.
Si bien la fuente no detalla los requisitos específicos que se impondrán a las aplicaciones, el contexto del fallo judicial previo y la mención de «ordenar las aplicaciones de viaje» sugieren que la legislación buscará equiparar las condiciones de operación, lo que podría implicar mayores exigencias en cuanto a habilitaciones, seguros y controles para los conductores de plataformas digitales, siguiendo el espíritu de la decisión judicial.

