Trata de personas: la Justicia Federal investiga la desaparición de Delicia Mamani en Córdoba
Siete meses después de su desaparición, la Justicia federal de Córdoba tomó las riendas de la investigación por Delicia Mamani, la estudiante de magisterio de 25 años que fue vista por última vez el 21 de noviembre de 2025. La causa, que inicialmente tramitó en el fuero provincial, ahora se investiga como un posible caso de trata de personas, un giro largamente reclamado por sus compañeras, docentes y la familia.
La partida de Delicia, quien cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria en la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó, estuvo rodeada de extraños mensajes. Primero, un SMS enviado desde su celular: “Mamita querida, me voy a recorrer el mundo, no me esperes”. Días después, una carta con las mismas palabras, hallada convenientemente, intentó reforzar la idea de una huida voluntaria. Sin embargo, este relato nunca convenció a su entorno, que desde el inicio sospechó de una captación con fines de explotación.
“Recién ahora la investigación mira hacia una red de trata, donde hay un captor y cómplices. Medio año después estamos mirando allí donde la Justicia debió buscar desde el principio. Ese tiempo en la vida de una persona es un montón”, lamenta la abogada Natalia Lescano, quien junto a Alina Dutto, representan ad honorem a María Mamani, madre de Delicia. Lescano enfatiza que “han querido fingir una ida voluntaria de alguien que es mayor de edad, y justamente porque se trata de una mujer que supuestamente se fue por sus propios medios, nadie la busca”.
La cronología de una desaparición y las sospechas
Delicia Mamani salió de su casa en Punta de Agua, un paraje rural al sur de la capital cordobesa, el 21 de noviembre de 2025. Caminó tres kilómetros hasta la parada de colectivo, pero nunca llegó a clases. En su mochila llevaba dos jeans y una notebook, sin dinero ni pasaporte, y sin despedirse de forma particular. La primera alarma surgió el 24 de noviembre, cuando una compañera vio en TikTok que una influencer reportaba su búsqueda en Jujuy, lo que generó confusión ya que Delicia vivía y estudiaba en Córdoba.
El 29 de noviembre, ocho días después de la desaparición, docentes y estudiantes del “Carbó” presentaron una denuncia formal en la Unidad Judicial N°2 de Córdoba, exigiendo la activación de protocolos de búsqueda. Finalmente, la Sala B de la Cámara Federal de Córdoba ordenó el traspaso de la causa al fuero federal. La resolución destacó la “desprotección e intervención de terceros al evaluar el silencio absoluto de Delicia, su borrón digital abrupto, la vulnerabilidad que sufría por su realidad socioeconómica, la existencia de registros de movimientos fronterizos contradictorios y la sospecha de intervención de personas con antecedentes de explotación laboral y coerción económica”.
La abogada Lescano criticó la demora: “Nosotras venimos denunciando con nombre y apellido a quien consideramos que puede saber dónde está Delicia, pero la Justicia provincial demoró el traspaso al fuero federal. Después de seis meses empezamos una investigación de cero”.
“El viajante”, el principal apuntado
El foco de las denunciantes recae en Cancio Tencuri Flores, esposo de una de las hermanas de Delicia, conocido en la familia como “El viajante” por su vida errante y sus ingresos inexplicables. Tencuri Flores fue quien radicó la primera denuncia por la desaparición en Jujuy, haciéndose pasar por hermano de Delicia, un detalle que escandalizó a la familia.
Además, envió videos a la madre de Delicia que la mostraban en la terminal de Villazón, Bolivia, junto al mensaje “María, quédese tranquila que su hija está haciendo compritas”. Estas imágenes, obtenidas de monitoreos de seguridad, sugieren la intervención de cómplices. “Hemos denunciado a esta persona porque sabemos que en octubre, antes de la desaparición de Delicia, estuvo en Córdoba reclamándole a la madre una deuda de dinero y le ha dicho que se la iba a cobrar con su hija”, afirma Lescano.
“Él ya se había llevado a Delicia contra su voluntad a Mendoza para trabajar en la cosecha de uva. Suponemos que ahora la ha vendido o entregado para algún tipo de trabajo esclavo o de explotación sexual. Todas las hipótesis de trata son posibles”.
El Juzgado Federal N°3 de Córdoba, a cargo de Miguel Hugo Vaca Narvaja, ya habría librado una orden de captura contra Tencuri Flores, aunque hasta el momento con resultado negativo. “Las docentes y compañeras de Delicia hicimos el trabajo que debió haber hecho la Justicia. Como comunidad educativa, exigimos que se activen los protocolos de búsqueda porque la queremos viva y sana. Las personas no desaparecen: en algún lado están”, concluyó una docente de la joven.
Hipervulnerabilidad y las Reglas de Brasilia
La abogada Natalia Lescano destaca la “hipervulnerabilidad” de Delicia, invocando las 100 Reglas de Brasilia sobre el acceso a la Justicia de personas en condición de vulnerabilidad. Estas reglas, acordadas en 2008, buscan garantizar un acceso efectivo a la Justicia para quienes se encuentran en desventaja por razones económicas, sociales, de género, o condición migratoria.
“La realidad de Delicia es muy dura, de una pobreza que te duele en el alma. Vive en un rancho de adobe con piso de tierra en el medio del campo. Además, tiene una discapacidad motriz”, explica Mara, docente de Delicia. Estas condiciones, sumadas a una personalidad retraída, la convierten en un perfil que encaja con el patrón de víctimas de trata de personas: mujeres jóvenes, pobres, migrantes y reservadas. La activación de protocolos específicos y la articulación con organismos especializados son cruciales en este tipo de delitos.

