Carlos Belloso: “Para la historia argentina no combatí en Malvinas”
El actor Carlos Belloso, figura clave de la escena argentina con una trayectoria que abarca desde la televisión de Polka hasta el teatro independiente, se encuentra en plena temporada con la obra Casual en la avenida Corrientes. Sin embargo, detrás de sus éxitos profesionales y sus cinco premios Martín Fierro, se esconde una vivencia que lo marcó profundamente y que, según él, la historia oficial no ha reconocido plenamente: su participación en la Guerra de Malvinas.
Belloso, conocido por la intensidad y honestidad con la que se expresa, aborda su pasado como veterano de guerra con una lucidez que contrasta con la angustia que aún le provoca recordar sus padecimientos. Su rol como artillero antiaéreo en Río Gallegos, custodiando el aeropuerto desde donde partían los aviones hacia el conflicto, lo expuso a condiciones extremas y a la cruda realidad de la guerra.
Actualmente, el actor comparte escenario con Malena Guinzburg, Mica Lapegüe y Diego Gentile en Casual, una comedia dirigida por Pablo Fábregas que se presenta en el Multiteatro. La obra, que Belloso describe como una “postal de época” por su elenco ecléctico, es una propuesta que une a figuras de distintos géneros para atraer a un público diverso.
Un obrero de la cultura: la visión de Belloso sobre la actuación
Belloso se define a sí mismo como un “obrero de la cultura”, una perspectiva que lo aleja de la idea de ser un referente o cabeza de compañía. Para él, el actor es un engranaje dentro de un sistema liderado por productores y directores, a quienes les corresponde la visión del producto final.
Su carrera refleja esta filosofía, alternando grandes producciones televisivas y comerciales con el teatro independiente, al que considera un “manantial creativo” y una fuente constante de experimentación. “He hecho cosas rarísimas, me he equivocado mucho, he tenido muchos aciertos y obras que me dieron muchas satisfacciones. El teatro independiente te permite probar, dar pasos en falsos, que en otros ámbitos no podrías”, explica Belloso.
Entre los personajes que marcaron su trayectoria, destaca el Vasquito de Campeones, que lo catapultó a la popularidad. También menciona el sordomudo Donatello de Culpables, para cuya creación se inspiró en personas sordomudas que trabajaban en un banco, descubriendo un mundo nuevo y una comunidad que lo contactó tras su aparición en televisión. Otro papel fundamental fue en La niña santa de Lucrecia Martel, que surgió de una experimentación en el teatro independiente.
Malvinas: una herida que no cierra
A pesar de sus logros profesionales, la experiencia en la Guerra de Malvinas sigue siendo una causa que lo “deja temblando”. Belloso recuerda el impacto del anuncio del conflicto el 2 de abril y el brusco cambio de su instrucción militar. La memoria del frío extremo, el principio de congelamiento y el trabajo incesante de cargar municiones son imágenes que lo persiguen.
El actor expresa su indignación por una decisión política posterior que, según él, lo excluyó de la categoría de combatiente en Malvinas. “Años después, creo yo que con el Pacto de Olivos, Menem y Alfonsín decidieron correr 200 millas el Teatro de Operaciones para librarse de pagarle la pensión a nueve mil efectivos que estuvieron en la costa. Unos miserables. Así que yo no estuve en Malvinas por un decreto”, afirma con vehemencia.
Este sentimiento de no ser reconocido por la historia argentina como combatiente es una carga persistente. Belloso relata cómo ciertos símbolos, como los cascos con antiparras de los soldados, lo anulan y le provocan una reacción física de frío y deseo de huir. “Yo para la historia argentina no combatí en Malvinas”, sentencia, revelando la profunda herida que aún le provoca esa vivencia y la posterior decisión política.
“Yo para la historia argentina no combatí en Malvinas.”

