Drama en Ramos Mejía: se colgó del auto para evitar un robo y terminó herida
Una impactante escena de violencia urbana se vivió en Ramos Mejía, partido de La Matanza, cuando una mujer intentó impedir el robo de su automóvil colgándose del capot. La víctima fue arrastrada más de 50 metros por los delincuentes, en un dramático episodio que culminó con graves lesiones para ella y la conmoción de su hija, quien presenció el suceso.
El hecho, que pone de manifiesto la creciente audacia de los criminales y la desesperación de las víctimas, ocurrió en plena vía pública. La mujer, cuya identidad no trascendió, se aferró al frente de su rodículo mientras los ladrones ya estaban en su interior, intentando llevárselo. La desesperada acción fue un intento de frustrar el asalto, pero los delincuentes no detuvieron la marcha.
Arrastrada y herida gravemente
La velocidad y la inminencia del peligro obligaron a la mujer a tomar una drástica decisión. Luego de ser arrastrada por varias decenas de metros, y ante la imposibilidad de detener el vehículo, optó por soltarse y arrojarse del coche en movimiento. La caída le provocó una fractura de rodilla y un fuerte golpe en el cuero cabelludo, lesiones que requirieron atención médica inmediata.
La escena fue particularmente desgarradora porque su hija estaba presente y fue testigo de todo lo ocurrido. La menor, en medio de la desesperación, habría gritado a los asaltantes una frase que refleja el terror vivido: “La vas a matar a mi mamá”. Este testimonio subraya la brutalidad del ataque y el impacto psicológico en los presentes.
La inseguridad, un flagelo constante
Este episodio se suma a la larga lista de hechos de inseguridad que afectan a los vecinos de Ramos Mejía y de toda la Zona Oeste del Gran Buenos Aires. Los robos de vehículos, a mano armada y con modalidades cada vez más violentas, son una preocupación constante para los habitantes, que exigen mayores medidas de prevención y seguridad por parte de las autoridades.
Las autoridades investigan el suceso para dar con los responsables del intento de robo y la agresión. La comunidad, una vez más, clama por respuestas y soluciones efectivas ante un problema que parece no tener fin y que deja a los ciudadanos expuestos a situaciones límite como la vivida por esta mujer.

