Rosario: el sicario adolescente que mató a un playero y volvió a caer preso
ROSARIO.- La ciudad de Rosario vuelve a poner el foco en Derian Maximiliano G., el adolescente que en marzo de 2024, con solo 15 años, conmocionó al país al asesinar a sangre fría al playero Bruno Bussanich en una estación de servicio Puma. Tras ser detenido y dar información clave sobre la trama de “narcoterrorismo” que paralizó la ciudad, fue incorporado a un programa de protección de testigos en otra provincia con una nueva identidad. Sin embargo, abandonó el programa, regresó a Rosario y fue nuevamente arrestado el domingo pasado, portando un arma de fuego.
El video del brutal asesinato de Bussanich, de 25 años, se viralizó en marzo de 2024, mostrando a Derian disparando tres tiros en apenas cuatro segundos. Este crimen se enmarcó en una serie de homicidios que las autoridades provinciales y nacionales calificaron como “narcoterrorismo”, un plan del crimen organizado para generar pánico. Dos días antes, Derian había participado en el asesinato de un taxista junto a otro adolescente, cobrando entre 200.000 y 300.000 pesos por sus servicios y eligiendo víctimas al azar.
La detención de Derian se produjo semanas después del crimen de Bussanich, tras una recompensa que incentivó a vecinos de la Zona Cero a aportar datos. Su declaración ante los fiscales fue crucial: no solo brindó detalles sobre el pago recibido, sino que también aportó nombres de quienes lo habían contratado, lo que llevó a su inclusión en el programa de protección de testigos.
Según informó el fiscal Adrián Spelta, a Derian y su familia se les otorgó otra identidad y una casa con confort en otra provincia. Sin embargo, fuentes de la investigación señalan que el adolescente no se adaptó y retornó a Rosario. El pasado domingo, fue detenido junto a un mayor de edad y otro menor de 17 años con una pistola .380 y decenas de balas. La jueza María Dolores Aguirre Guarrochena dispuso la prisión preventiva para ambos menores hasta el 17 de julio en el Centro Especializado de Responsabilidad Penal Juvenil (Cerpj), el ex IRAR. En noviembre pasado, Derian ya había sido arrestado con bochas de cocaína, pero en esa ocasión no quedó preso.
El regreso a Rosario y la nueva imputación
La detención del domingo a la madrugada se produjo en Colastiné y Blomberg, en el norte de Rosario, luego de que vecinos alertaran sobre disparos. Personal del Comando Radioeléctrico identificó a tres jóvenes sospechosos, entre ellos Derian. Los otros dos fueron identificados como Sergio Leonel F., de 17 años, y Laureano Ángel R., de 20. Este último portaba la pistola .380 y municiones. La jueza Aguirre Guarrochena imputó a Derian como coautor del delito de portación de arma de fuego de guerra.
Clave para la investigación y la lucha contra el “narcoterrorismo”
La declaración de Derian G. fue clave para desentrañar el plan criminal y para identificar a sus ideólogos y patrocinadores.
Derian G. no solo fue autor material, sino también un testigo fundamental. Su testimonio permitió a la fiscalía avanzar en la investigación de la saga de cuatro homicidios, que incluyó los asesinatos de los taxistas Diego Celentano y Héctor Figueroa, en los que también participaron otros menores ya identificados. La hipótesis de la fiscalía es que estos crímenes fueron una represalia de organizaciones criminales contra el gobierno provincial por el endurecimiento de las condiciones de detención de los jefes narco.
Hace un mes, los fiscales Franco Carbone, Romina Cocomazzi, Adrián Spelta y Patricio Saldutti solicitaron prisión perpetua para 11 imputados en esta seguidilla de crímenes. Entre los señalados como instigadores se encuentran Alejandro Isaías Núñez, alias Chucky Monedita, quien habría ordenado el plan desde la cárcel de Piñero, y Maximiliano “Menor” González, imputado como instigador de los asesinatos del colectivero Daloia y del playero Bussanich. También se imputó a Johana Soledad Albornoz por pagar 200.000 pesos a los sicarios adolescentes por los crímenes de los taxistas.
Estos crímenes se produjeron en respuesta a las nuevas políticas penitenciarias impulsadas por el gobernador Maximiliano Pullaro. La seguidilla de violencia, en la que participó Derian G., marcó un punto de inflexión para Rosario, que venía arrastrando altas tasas de homicidio. El Gobierno nacional implementó el Plan Bandera, que logró reducir los homicidios en la ciudad en un 64% en menos de un año. En el primer trimestre de 2024, Rosario registró 35 homicidios, una cifra significativamente menor a la del mismo período de 2023.
El gobernador Pullaro destacó la importancia del control del sistema penitenciario en la reducción de la violencia. “El problema estaba en que las órdenes se daban desde las cárceles. Hoy logramos controlar las prisiones y eso permitió bajar la conflictividad y evitar que muchos delitos se cometan en la calle”, afirmó. En octubre próximo, la provincia inaugurará la cárcel “El infierno” en Piñero, destinada a 1152 presos de “alto perfil” en módulos separados.

