Oro verde: el orégano mendocino de San Carlos triplicó sus exportaciones y ya supera los 600 mil kilos
MENDOZA.- Una «apuesta diferente» en la tierra «del sol y del buen vino» está ganando terreno y reconocimiento internacional. La producción de orégano mendocino, particularmente la de San Carlos en el Valle de Uco, no solo se destaca por ser el único en el mundo en contar con Indicación Geográfica (IG), sino que también concentra entre el 70% y el 85% del total de la especie que se consume en el país. Este crecimiento se ve reflejado en un notable aumento de las exportaciones, dejando atrás la venta a granel que caracterizaba al sector.
Según datos oficiales a los que accedió LA NACION, Mendoza es la principal zona productora de orégano en Argentina, seguida por Córdoba y San Juan. Las cifras de exportación son alentadoras: en un año, los envíos al exterior crecieron más del doble. En 2024, los despachos superaron los 600.000 dólares, mientras que en 2025 alcanzaron más de 1,4 millones de dólares, lo que representa un incremento por encima del 130%. En términos de volumen, se pasó de 250.000 kilos exportados en 2024 a más de 600.000 kilos el año pasado. Además, el valor del kilo exportado repuntó significativamente, pasando de 1,70 dólares a 2,40 dólares en la actualidad, un aumento de más del 40%.
“Los productores están teniendo un buen margen para su orégano. Se debe a varios factores, pero sin duda la IG los ha visibilizado y están muy entusiasmados con la proyección a futuro del sector, sobre todo para el mercado interno que acompaña la tendencia alcista de precios; se valora el producto de mejor calidad y se paga por ello”, expresó a LA NACION Rodolfo Vargas Arizu, ministro de la Producción.
El sello de calidad que impulsa las ventas
El entusiasmo en el sector se debe a las bondades del producto, caracterizado por su pureza y profundo aroma. El orégano de San Carlos logró un sello de calidad que no tiene otro en el planeta, acreditando su origen. Son cinco empresas, con siete marcas comerciales y ocho tipos de presentaciones, las que este año lograron la certificación. Entre ellas se encuentran Las Elviras Group (marca Las Elviras), Mardegan (Mardegan clásico y orgánico), Especias Cortijo SAS (Kidul), Fernando Pattaro (Especias Pattaro) y Servicios Conjuntos SAS (Las Acacias). En total, más de 140 productores locales cultivan alrededor de 1200 hectáreas en San Carlos.
El salto de la venta a granel a la comercialización con marcas propias fue posible gracias a un proyecto financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) que incluyó certificación y promoción. Hasta hace poco, el orégano de San Carlos se vendía a granel a empresas de Buenos Aires u otras partes del país, donde a menudo se mezclaba con oréganos de menor calidad, incluso importados, y podía contener restos de otras especies vegetales, polvo o tierra. La decisión de fraccionar y vender con marcas propias permitió destacar la diferencia de calidad, que tiene su origen en las condiciones naturales de San Carlos.
Indicación Geográfica: trazabilidad y controles estrictos
La Indicación Geográfica San Carlos fue reconocida el 19 de febrero de 2025, mediante la Resolución Nacional 0028/25 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. Este sello implica un estricto proceso de vigilancia desde la finca hasta el envase, con controles químicos y sensoriales realizados por profesionales para garantizar la genuinidad y calidad del producto.
“Esto nos pone como sector en un lugar de privilegio y demostrar que en Mendoza no solo hacemos buenos vinos, aceite de oliva y ajo sino que tenemos el mejor orégano del mundo. Estamos en el inicio de algo excelente que se viene en el desarrollo económico y también turístico, con el camino de las aromáticas. Queremos que se conozca nuestra tierra”, señaló a LA NACION Gonzalo Appiolaza, dueño de Mardegan.
Appiolaza también se refirió a un proyecto desarrollado junto con la Sociedad Rural de San Carlos, que busca integrar otros productos aromáticos locales como albahaca y ajo, para ofrecer una propuesta turística específica. Esta iniciativa, trabajada con productores, escuelas, chefs y agentes de turismo, busca crear experiencias sensoriales únicas y agregar valor a la producción local.
Para ser considerado orégano con IG San Carlos, el producto debe cumplir con exigencias específicas: ser cultivado y procesado en el departamento del Valle de Uco, tener un porcentaje de variedad “compacto”, una intensidad aromática elevada, colores homogéneos tendientes a los verdes amarillentos, un tamaño de partículas homogéneas, ausencia de polvo, palo y otros restos vegetales, y venderse en envases cerrados de menos de 1 kilo. Para reconocer este orégano certificado, el envase lleva una etiqueta de seguridad impresa con tecnología VOID, con microtextos, texto reactivo a la luz UV y bandas holográficas que impiden su adulteración.

