Selección Argentina: Scaloni busca variantes ante Jordania, que aún define su identidad futbolística
DALLAS (Enviado especial).- La Selección Argentina, bajo la dirección de Lionel Scaloni, se prepara para enfrentar a Jordania este sábado a las 21 de Dallas (23 de Argentina) en el AT&T Stadium, cerrando la fase de grupos de un Mundial donde ya tiene una identidad consolidada. Para Scaloni, el encuentro será una oportunidad para rotar jugadores y asegurar que todo el plantel llegue en óptimas condiciones a los 16avos de final. Para Jordania, ya eliminada tras perder con Austria y Argelia, el partido representa la despedida de su primer Mundial y un choque con una potencia que ya encontró su camino, mientras ellos recién comienzan a forjar el suyo.
La visión de Scaloni, forjada tras el Mundial de Rusia 2018 como ayudante de Jorge Sampaoli, fue clave para esta transformación. El entrenador comprendió que el fútbol moderno demandaba mayor velocidad, intensidad y transiciones rápidas, pero que Argentina no podía sacrificar su esencia. En una recordada charla con Jorge Valdano, explicó su filosofía: modernizar el juego sin perder la técnica, el buen pie y el talento natural que siempre distinguieron a los futbolistas argentinos. Ocho años después, la identidad de la selección es innegable, manteniendo su forma más allá de los nombres o esquemas.
Jordania y la búsqueda de su propio estilo
El contraste con Jordania es notable. Hace solo unos meses, la Federación Jordana lanzó el Foro Nacional de Filosofía Futbolística, una iniciativa para debatir y definir el estilo de juego que el país adoptará en todas sus categorías. Este proyecto, parte de un plan estratégico hasta 2029 y apoyado por el programa FIFA Talent Development Scheme, busca ir más allá de la formación de buenos jugadores. El objetivo es establecer qué tipo de fútbol representa a Jordania, si debe adaptarse al biotipo de sus futbolistas –más físicos y disciplinados– o si, por el contrario, necesita formar jugadores con otras características para competir a nivel internacional.
Si bien las diferencias entre Argentina y Jordania en términos de población, historia, tradición futbolística e infraestructura son abismales, ambas naciones se encontraron en el mismo punto de partida: la pregunta fundamental sobre a qué quieren jugar. Scaloni heredó una Argentina en crisis y, a pesar de las exigencias del fútbol moderno, supo encontrar el equilibrio entre la dinámica y la técnica, construyendo una mezcla que culminó en el éxito de Qatar y que ahora busca mantener.
Un Mundial como punto de partida
Jordania recién empieza ese recorrido. Su primer Mundial terminó demasiado rápido. Perdió sus dos primeros partidos y llega al cruce con Argentina ya sin posibilidades de clasificarse. Hasta acá mostró ser un equipo sacrificado, que alternó entre una línea de tres y otra de cinco defensores, con un mediocampo que intenta moverse en bloque y busca aprovechar la velocidad de sus delanteros. Sin embargo, el foco parece estar mucho más allá de este torneo. Aunque ningún rival lo pasó por encima, el Mundial mostró que todavía le queda un largo camino. Ante Argentina, Jordania buscará estar a la altura del campeón del mundo y que este torneo sea el punto de partida que le permita impulsar ese proceso sobre bases más sólidas.
El Mundial, aunque breve para Jordania en términos de resultados, es visto como un catalizador para su ambicioso plan. El Foro Nacional de Filosofía Futbolística es uno de los pilares para fortalecer las juveniles, detectar talentos y unificar la identidad de todas las selecciones. Para ambos equipos, el partido de este sábado será una prueba. Jordania ve a Argentina como un espejo, buscando medir la distancia con las potencias. Para Scaloni, será una oportunidad de probar variantes y afinar el equipo de cara a los decisivos cruces de eliminación directa, en un escenario donde una selección tiene respuestas claras y la otra apenas comienza a formular sus preguntas.

