Eventos climáticos: 32.000 desplazados en un año, la cifra más alta de la década
El año pasado marcó la cifra más alta de desplazamientos internos de la última década en Argentina, con 32.000 personas obligadas a abandonar sus hogares debido a eventos climáticos extremos. Así lo registra el último reporte mundial de la organización internacional Internal Displacement Monitoring Centre (IDMC), que define el desplazamiento como el movimiento de personas víctimas de violencia o desastres naturales desde un punto de origen hacia un sitio seguro.
A diferencia de otros países de la región, Argentina no registró niveles de violencia suficientes para forzar a su población a dejar sus viviendas. Sin embargo, los eventos climáticos extremos provocaron 76 incidentes que derivaron en estos desplazamientos, de los cuales casi 30.000 fueron por una combinación de tormentas e inundaciones, y el resto por incendios forestales.
Inundaciones en Buenos Aires: el epicentro de la crisis
El grueso de los desplazamientos se concentró en dos provincias: Buenos Aires y Chubut. El evento que más movimientos provocó fue la tormenta que, entre el 16 y el 19 de mayo, causó graves inundaciones en Zárate y Campana. En ese momento, Defensa Civil reportó 7.000 evacuados. Esta lluvia fue la más intensa de la historia reciente en la zona, con registros de 400 milímetros, superando incluso las precipitaciones que inundaron Porto Alegre en 2024.
El informe de IDMC señala que solo por este episodio hubo 22.000 desplazamientos. Aunque no hay cifras claras sobre cuántas de estas personas regresaron a sus hogares, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, consultado por LA NACION, afirmó que sus registros son menores y que la mayor parte de los desplazados regresó. Desde la gobernación bonaerense, Fabián García, director general de Defensa Civil, explicó que el margen de acción está condicionado por la situación financiera y la falta de transferencia de fondos nacionales.
García destacó que la provincia trabaja en sistemas de alerta temprana y en el fortalecimiento de capacidades locales, haciendo seguimiento de los reportes del Servicio Meteorológico Nacional y con un programa junto a Defensa Civil. Aseguró que no registraron desplazamientos permanentes derivados de los eventos del año pasado.
Expertos nacionales e internacionales advierten que tormentas intensas y cortas son parte de una “nueva normalidad” para la cual las ciudades argentinas no están preparadas. Carlos Paoli, del Instituto Argentino de Recursos Hídricos (IAHR) e investigador de la Universidad Nacional del Litoral, enfatizó que «la base del problema es la falta de ordenamiento territorial», con construcciones que no consideran los factores de riesgo.
El IAHR lleva décadas alertando sobre la necesidad de medidas estructurales (obras hidráulicas) y no estructurales (sistemas de alerta, comunicación y educación). Este escenario también se reflejó en la tragedia de Bahía Blanca e Ingeniero White, que, poco más de dos meses antes de la tormenta en el norte bonaerense, provocó 1.800 desplazamientos y 18 muertes, acelerando medidas de adaptación que aún están en curso.
En 2024, el gobierno de la provincia de Buenos Aires publicó el Plan de Prevención del Riesgo Hídrico en Ciudades, que contempla una inversión de $1,5 billones en infraestructura. Sin embargo, ninguna de las iniciativas actuales contempla a Zárate, Arrecifes, Rojas, Baradero, Chacabuco o Suipacha, distritos fuertemente golpeados por las inundaciones. En Bahía Blanca, se ejecuta el Plan de Reconstrucción Integral, que incluye la refuncionalización del sistema hidráulico y el ensanchamiento del canal Maldonado.
Incendios en la Patagonia: una nueva realidad
Otro foco de desplazamientos fueron los incendios, especialmente los ocurridos en Epuyén y El Bolsón durante el verano. El informe de IDMC registra poco más de 2.000 desplazamientos por ambos episodios. A diferencia de años anteriores, estos incendios arrasaron principalmente zonas de interfase, donde las urbanizaciones y la naturaleza confluyen, volviéndolas más vulnerables. Más de 200 casas se perdieron en estos eventos.
Leandro Romairone, responsable de Protección Civil de El Bolsón, señaló que en toda la Comarca Andina, el año 2019 marcó un punto de inflexión en la percepción de los incendios. Aunque la mayoría de las personas desplazadas regresó a su lugar de origen, el reporte internacional indica que al finalizar el año todavía había 820 personas desplazadas por fenómenos climáticos extremos.
Según el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, tanto Buenos Aires como Chubut son zonas vulnerables. En Buenos Aires, el aumento de emisiones de gases de efecto invernadero incrementa la probabilidad de tormentas severas. En Chubut y la región cordillerana, se prevé un aumento de temperaturas y disminución de precipitaciones, factores que favorecen la propagación de incendios, aunque en el 95% de los casos, la chispa es de origen humano. LA NACION intentó contactar a las autoridades de Chubut, pero no obtuvo respuesta.

