Polémica en Rosario: la bandera de Estados Unidos flameó en el Monumento a la Bandera
Este sábado 4 de julio, los vecinos de Rosario se vieron sorprendidos al observar la bandera de Estados Unidos flameando en el Monumento Nacional a la Bandera, a orillas del río Paraná. El hecho desató una ola de reacciones negativas en las redes sociales, donde los usuarios cuestionaron duramente la medida, vinculándola con la relación del presidente Javier Milei con el país norteamericano y su mandatario Donald Trump.
Sin embargo, las autoridades locales aclararon que el izamiento de la bandera extranjera no responde a una directiva excepcional del Poder Ejecutivo Nacional, sino que se enmarca en una normativa municipal de protocolo diplomático que rige desde hace más de una década.
Un protocolo de cortesía diplomática con 15 años de antigüedad
La presencia de la bandera estadounidense en un sitio tan emblemático de la soberanía argentina como el Monumento a la Bandera generó un intenso debate. No obstante, la Municipalidad de Rosario explicó que se trata de un gesto de cortesía diplomática tradicional, respaldado por un protocolo local con 15 años de antigüedad. El izamiento coincidió con el 250.° aniversario de la independencia de Estados Unidos.
Es crucial destacar que la insignia norteamericana se colocó exclusivamente en el mástil secundario (o mástil escolta), ubicado en el Atrio del Patio Cívico. El mástil principal está reservado de manera única y permanente para la bandera argentina, asegurando que ningún símbolo extranjero desplace o sustituya al pabellón nacional.
Desde hace casi siete décadas, existía la tradición institucional de izar banderas de naciones extranjeras reconocidas por Argentina durante sus respectivas fechas patrias o en aniversarios de organizaciones internacionales. Esta práctica, que inicialmente era un uso y costumbre, fue formalmente regulada el 13 de julio de 2011 bajo la intendencia de Miguel Lifschitz, mediante el decreto 1631 de la Municipalidad de Rosario.
El artículo 3 de dicha normativa especifica claramente las condiciones para el izamiento de banderas en el mástil escolta del Patio Cívico. Se autoriza la colocación de banderas representativas de:
- Los Estados reconocidos por la República Argentina.
- Las organizaciones internacionales de Estados que integre nuestro país.
- Las entidades internacionales reconocidas por la comunidad internacional (como la Santa Sede y la Soberana Orden de Malta).
- Las provincias argentinas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Además, el decreto habilita el izamiento de banderas de los estados representados por mandatarios o diplomáticos acreditados ante el Poder Ejecutivo Nacional, cuando se encuentren en visita oficial a la ciudad. Lo mismo aplica para representantes de organizaciones internacionales en misión oficial.
“Es un gesto de cortesía con los países que mantienen relaciones con Argentina o con aquellas naciones que cuentan con destacadas comunidades locales”, explicó al medio local La Capital el historiador Miguel Carrillo Bascary, integrante del Instituto Belgraniano y exdirector del Monumento.
El Monumento a la Bandera es propiedad de la Nación, pero desde el año 1963 su administración recae en la Municipalidad de Rosario. Esto implica que la intendencia rosarina tiene la responsabilidad de conservar el espacio y velar por su uso, en concordancia con su alto valor simbólico.
A pesar de las aclaraciones, la viralización de las imágenes en redes sociales y el posterior rechazo por parte de sectores de la oposición y ciudadanos evidencian la sensibilidad que genera la presencia de símbolos extranjeros en monumentos nacionales, especialmente en un contexto de fuerte polarización política y alineamiento internacional.

