Emisiones de metano: fuerte polémica entre la UCLA y el Ceamse por un informe ambiental
El Complejo Ambiental Norte III, el gigantesco relleno sanitario gestionado por la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse) en Campo de Mayo, quedó en el centro de una controversia internacional. Un informe publicado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), basado en mediciones satelitales de la NASA, concluyó que esta planta es la que más gas metano libera a la atmósfera en todo el mundo. Desde la empresa estatal argentina, presidida por Claudio «Chiqui» Tapia, rechazaron la metodología del estudio y la calificaron de «errónea y técnicamente insostenible», desatando un fuerte debate sobre la gestión de residuos en el país.
Los datos del espacio y el impacto ambiental
La investigación de la prestigiosa universidad norteamericana utilizó registros de la organización Carbon Mapper, obtenidos mediante el satélite Tanager-1 de Planet Labs y el instrumento EMIT de la Estación Espacial Internacional. Entre enero de 2025 y abril de este año, los sensores detectaron 15 plumas de gas metano provenientes del predio bonaerense. Según el cálculo de la UCLA, el complejo emite unas 7,6 toneladas de metano por hora (unas 182,4 toneladas diarias), un volumen que supera a otros 24 grandes vertederos ubicados en India, Malasia, Chile y Arabia Saudita.
El metano es un potente gas de efecto invernadero que retiene entre 27 y 30 veces más calor que el dióxido de carbono. Giselle Munno, abogada y directora de la consultora Aurora Ambiental, advirtió sobre los peligros locales de este fenómeno:
al entrar en contacto con los rayos ultravioleta, puede descomponerse y formar ozono, que es tóxico para la salud humana y está regulado por normas de calidad del aire.
La defensa del Ceamse: una cuestión de escala
Ante la consulta periodística, las autoridades del Ceamse sostuvieron que las emisiones se encuadran dentro de las normativas vigentes. Leonardo Maceiras, director de Operaciones de la entidad, aclaró la postura oficial frente al informe norteamericano:
No estamos criticando el estudio en sí y tampoco pensamos que sea erróneo el número que plantean. Pero eso no explica la realidad de lo que pasa en el Ceamse. Nosotros trabajamos con estándares regulados internacionalmente.
La réplica técnica de la empresa estatal se apoya en dos argumentos centrales. Primero, que las mediciones satelitales son capturas puntuales que no reflejan el promedio constante. Segundo, que el análisis omite la escala del predio: el Norte III es el relleno más grande de América Latina y uno de los cinco mayores del planeta, procesando 18.000 toneladas de basura por día (el 45% del total nacional). Al calcular las emisiones de manera proporcional por tonelada tratada, el complejo desciende al décimo puesto global.
Por su parte, desde la UCLA defendieron la robustez de su monitoreo tecnológico, señalando que los datos satelitales son herramientas eficaces para impulsar políticas de mitigación, como ya ocurre en Brasil, y aclararon que los altos valores absolutos no significan necesariamente una mala gestión, sino un llamado de atención global.
Antecedentes y el plan para descentralizar la basura
La planta de Campo de Mayo ya había sido señalada previamente por la comunidad científica. A fines del año pasado, un artículo en la revista Nature la identificó como el mayor emisor promedio global, y en 2022 un estudio en Science Advances la catalogó como un «superemisor» responsable del 50% de las emisiones del área metropolitana. No obstante, los científicos admiten que este sistema de relleno sanitario controlado sigue siendo sustancialmente más eficiente y menos contaminante que los basurales a cielo abierto.
Para mitigar el impacto, Maceiras detalló que entre 2025 y 2026 el Ceamse implementará un fuerte cambio tecnológico que incluye el uso de drones para monitoreo de precisión y sistemas avanzados de desgasificación. El plan contempla capturar entre 16.000 y 30.000 metros cúbicos de metano por hora para su posterior incineración (lo que reduce su impacto invernadero) y elevar la generación de energía eléctrica a través de biogás de 23 a 30 megavatios, suficiente para abastecer a unas 350.000 familias hacia fin de año.
La solución de fondo, sin embargo, apunta a la descentralización. El Ceamse proyecta abrir dos nuevos rellenos sanitarios en las zonas Oeste y Sur para el próximo año. Esto permitirá reducir la carga del Complejo Norte III de 18.000 a 12.000 toneladas diarias, evitando el viaje de 7.200 camiones al mes y aliviando la presión ambiental sobre una única región del conurbano.

