La “motosierra” fiscal recorta 4% el gasto primario en cuatro meses
La política de ajuste del Gobierno nacional impacta directamente en las cuentas públicas. Durante los primeros cuatro meses del año, el gasto primario de la Administración Pública Nacional (APN) experimentó una caída del 4% interanual. Este descenso se explica, principalmente, por menores transferencias a organismos clave como el PAMI y las Universidades Nacionales, recortes en subsidios al transporte y una disminución en varios programas sociales, según detalla un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
El documento de la OPC ofrece un desglose pormenorizado de las áreas más afectadas por la reducción del gasto, mostrando la incidencia de cada rubro en la comparación interanual.
Los principales frentes de ajuste
Uno de los recortes más significativos se observa en los subsidios al transporte, que registraron una baja del 29,4% interanual. Este ajuste se fundamenta en un aumento de la cobertura de costos a través de la tarifa abonada por los usuarios y una actualización pendiente en los cálculos de costos e ingresos del sistema.
Las transferencias corrientes a provincias también sufrieron una fuerte contracción del 38,8% interanual. Esta merma se atribuye, en gran parte, a menores giros a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en el marco del traspaso de las funciones de seguridad. Sin embargo, el informe aclara que el resto de las transferencias corrientes a provincias, excluyendo CABA, se incrementaron en un 52,2% anual, mostrando una heterogeneidad en la aplicación del ajuste territorial.
En cuanto a los gastos en personal, la APN redujo un 3,7% interanual. Esta disminución se vincula con paritarias por debajo de la inflación y una baja en la cantidad de cargos ocupados en el Poder Ejecutivo, que totalizó 11.146 cargos en planta permanente y 3.271 contratos menos.
Impacto en PAMI, Universidades y programas sociales
Las Universidades Nacionales también sintieron el rigor del ajuste. Las transferencias destinadas al pago de salarios, que representan el 93,4% del total de transferencias corrientes a estas instituciones, se recortaron un 6,1%. La asistencia financiera para el funcionamiento universitario, por su parte, totalizó una merma del 17,9% interanual. Estos datos reflejan el impacto de las políticas salariales y de financiamiento sobre el sistema educativo superior.
El PAMI, la obra social de jubilados y pensionados, experimentó un recorte del 29,5% anual en sus prestaciones, debido a una disminución en la asistencia financiera del Tesoro. El informe de la OPC detalla que:
“En los primeros cuatro meses de 2026 el PAMI recibió $ 0,6 billones de transferencias provenientes de ANSES (3,2 interanual real) y $ 0,4 billones en concepto de asistencia financiera del Tesoro (-54,5% interanual real)”.
Las pensiones no contributivas cayeron un 23,1% anual, producto de la actualización de sus valores por debajo de la inflación y una disminución en la cantidad de titulares. Además, se menciona la falta de registro de las pensiones no contributivas por invalidez en abril, lo que incidió en una merma de aproximadamente $0,4 billones.
Finalmente, otros programas sociales sufrieron un recorte del 28,2%, principalmente por la pérdida del poder de compra del valor de las prestaciones clave como la Tarjeta Alimentar y Volver al Trabajo.
Excepciones al recorte y recaudación en baja
Contrariamente a la tendencia general, los subsidios a la energía mostraron un alza del 106% anual, destinados mayormente a cubrir la brecha entre costos y tarifas de la generación eléctrica y a solventar la compra de gas. Las jubilaciones y pensiones también registraron un incremento del 0,9%, impulsado por un mayor número de beneficios liquidados que compensaron la pérdida de poder adquisitivo de los haberes.
El pago de intereses de la deuda se disparó un 67%, explicado por los bonos nominados en moneda extranjera y una baja base de comparación respecto al perfil de vencimiento de la deuda.
El informe de la OPC concluye que la recaudación de la Seguridad Social continúa en descenso en términos reales, en línea con la merma del poder de compra de los planes sociales y los haberes previsionales, reflejando un panorama económico complejo y desafiante.

