Paso a semifinales: Argentina sufrió ante Suiza, lo liquidó en el suplementario y ya piensa en Inglaterra
La Selección Argentina se metió en las semifinales del Mundial tras derrotar por 3-1 a Suiza en un durísimo partido que se definió en el tiempo suplementario. El equipo conducido por Lionel Scaloni volvió a mostrar su mística y su capacidad de reacción en los momentos más complejos. Gracias a las apariciones individuales de sus figuras y a una audaz apuesta táctica en el tramo final, el conjunto nacional logró destrabar un encuentro que se había vuelto sumamente cuesta arriba.
La noche de los solistas y la racha rota de Messi
El partido estuvo lejos de ser una producción colectiva brillante. El funcionamiento del equipo estuvo por debajo de las expectativas, pero la jerarquía individual volvió a rescatar al grupo. Por primera vez en este Mundial, tras una racha de nueve partidos consecutivos anotando desde Qatar 2022, Lionel Messi no pudo convertir. Ante un capitán tapado y sin espacios, la responsabilidad del desequilibrio recayó en Julián Álvarez. El delantero, que venía realizando un desgaste físico descomunal en todo el torneo, frotó la lámpara con un derechazo en rosca al ángulo que destrabó el 2-1 y se metió directo en la galería de los grandes goles argentinos en las citas mundialistas.
La audacia táctica de Scaloni y el quiebre del partido
Para llegar a ese desahogo, Scaloni debió quemar los papeles tradicionales. Ante la resistencia helvética, el entrenador argentino pateó el tablero y juntó a tres centrodelanteros en cancha: Julián Álvarez, Lautaro Martínez y el ingresado Flaco López, quien asistió a la «Araña» en el segundo tanto. Con cinco jugadores netamente de ataque, sumando a Messi y Thiago Almada, la Selección asumió un rol aluvional para quebrar el muro defensivo de un rival que jugaba con diez hombres.
El punto de inflexión del encuentro se produjo a los 27 minutos del segundo tiempo con la expulsión del delantero suizo Breel Embolo. El atacante vio la segunda tarjeta amarilla por una simulación en la mitad de la cancha, en una decisión del árbitro Clément Turpin que requirió la intervención del VAR para corregir un fallo inicial que había amonestado erróneamente a Leandro Paredes. A partir de allí, el desarrollo cambió por completo. Suiza, que había logrado el 1-1 pocos minutos antes tras un conformismo excesivo de Argentina luego del tempranero gol de cabeza de Alexis Mac Allister a los 9 minutos del primer tiempo, se replegó por completo y no pudo contener el asedio albiceste.
La autocrítica de Scaloni y el próximo desafío
Sobre el cierre del tiempo suplementario, con una Suiza volcada desesperadamente al ataque, Lautaro Martínez selló el 3-1 definitivo con su primer gol de jugada en mundiales, decorando un resultado que terminó siendo más abultado de lo que mostró el trámite general del juego. Tras el pitazo final, el propio Scaloni reconoció las dificultades de su equipo para dominar el juego antes de la superioridad numérica:
“Estuvo de nuestro lado la suerte, es la realidad. Atacamos a partir de la expulsión de ellos”.
Con el pasaje a semifinales asegurado, la Selección Argentina ya calibra la mira para el próximo compromiso ante Inglaterra, un rival de fuste que se ubica en el top 5 del ranking FIFA. El desgaste físico empieza a pasar factura en un plantel que viene racionando el combustible, pero que ha demostrado que ningún desafío le queda grande cuando la mística sale a la cancha.

