Lionel Messi frente a Inglaterra: los millones de la Premier League que rechazó y el único desafío que le falta
A las puertas de una nueva semifinal de la Copa del Mundo, Lionel Messi tiene la mira puesta en un rival al que, curiosamente, nunca enfrentó con la camiseta de la Selección Argentina en mayores: Inglaterra. Tras el ajustado triunfo ante Suiza en Kansas City, el capitán argentino reconoció el valor especial que tiene este cruce decisivo del próximo miércoles, donde buscará el pase a su tercera final mundialista.
“Jugué contra todos menos contra Inglaterra, y es especial porque es una selección grande, una potencia y siempre es lindo jugar contra una selección así, más en una semifinal de un Mundial”
El duelo del miércoles revivirá una de las rivalidades más intensas del fútbol global. El último antecedente en una Copa del Mundo se remonta a Corea-Japón 2002, cuando un penal de David Beckham decretó el 1-0 que dejó al equipo de Marcelo Bielsa al borde de la eliminación. En ese entonces, faltaban dos años para el debut de Messi en el Sub 20. El último cruce general fue un amistoso en noviembre de 2005 en Suiza, donde Inglaterra se impuso 3-2. Aquel día, Messi vio el partido desde afuera por la expulsión sufrida en su debut ante Hungría, sentado junto a José Pekerman, mientras que la zaga central argentina la integraban Roberto Ayala y Walter Samuel, hoy laderos de Lionel Scaloni.
Los millones de la Premier League que no pudieron tentarlo
La relación de Lionel Messi con Inglaterra no se limita a la selección; durante sus 17 años en el Barcelona, los clubes más poderosos de la Premier League intentaron en reiteradas oportunidades sacarlo de España con ofertas astronómicas. El primer intento concreto llegó cuando apenas tenía 15 años. El histórico entrenador del Arsenal, Arsène Wenger, confesó que intentó ficharlo junto a Cesc Fàbregas y Gerard Piqué, pero el rosarino prefirió quedarse en La Masía.
La oportunidad más cercana de verlo con una camiseta inglesa ocurrió en 2014. El técnico portugués José Mourinho logró convencer a Messi para sumarse al Chelsea. El club londinense estaba dispuesto a ejecutar la cláusula de rescisión de 250 millones de euros, en un momento donde el futbolista atravesaba problemas con la hacienda española. Messi llegó a viajar a Londres, se reunió con Deco y visitó a Fàbregas, pero finalmente la operación no prosperó.
Poco después, el Manchester City, respaldado por los capitales de Abu Dabi, se convirtió en el principal perseguidor. El presidente del club, Khaldoon al Mubarak, admitió haberle ofrecido el triple de su salario. Las gestiones se intensificaron con la llegada de Pep Guardiola en 2016 y 2017, período en el cual existieron reuniones formales entre los emisarios árabes y Jorge Messi, padre y representante del jugador. Sin embargo, una charla clave en 2014 con el entonces DT del Barcelona, Tito Vilanova, quien le aconsejó que no sería feliz en otro lugar, fue determinante para que el «Diez» continuara en Cataluña hasta su partida al PSG en 2021.
Una pesadilla para los clubes ingleses en Europa
Aunque nunca jugó en su liga ni enfrentó a su selección nacional, el fútbol inglés conoce muy bien el poder de Messi. En la Champions League, el astro argentino disputó 34 partidos contra equipos de la Premier League y convirtió 26 goles.
Víctimas de su talento fueron gigantes como Chelsea, Manchester United, Manchester City, Arsenal, Liverpool y Tottenham. Entre sus noches más recordadas se destaca la de 2010, cuando le anotó cuatro goles al Arsenal en el Camp Nou por los cuartos de final del certamen europeo. Ahora, el capitán buscará trasladar esa histórica efectividad al plano de las selecciones para guiar a la Argentina a una nueva final.

