Rutas en crisis: el Gobierno licitará 9.000 kilómetros y apuesta a privados para reactivar la obra pública
El Gobierno nacional se prepara para adjudicar nuevas concesiones a privados con el objetivo de mejorar el crítico estado de las rutas argentinas. En las próximas semanas, se esperan anuncios sobre estas adjudicaciones, que buscan revertir la situación de infraestructura vial, donde se estima que el 70% de la red se encuentra en malas condiciones.
La iniciativa oficial prevé la licitación de unos 9.000 kilómetros de rutas en los próximos tres meses. Esta medida representa una clara apuesta por la participación del sector privado para la inversión y mantenimiento de la infraestructura, una estrategia que retoma fuerza tras un prolongado período de inactividad en la obra pública.
El impacto esperado en la economía
La decisión de avanzar con estas licitaciones se enmarca en un intento por reactivar la economía, particularmente a través del sector de la construcción. Tras 30 meses sin obra pública significativa, el Gobierno busca impulsar una actividad que es tradicionalmente alta demandante de empleo y tiene un efecto multiplicador en diversas cadenas productivas. Sin embargo, analistas del sector advierten que, si bien la medida es positiva, el impacto inicial en la generación de empleo y el movimiento económico podría no ser tan significativo como se espera a corto plazo, dada la magnitud del parate previo y la necesidad de grandes inversiones.
La estrategia de concesiones apunta a delegar en empresas privadas la responsabilidad de la mejora, mantenimiento y, en algunos casos, la construcción de nuevas secciones viales, a cambio de la explotación de peajes u otras formas de recuperación de la inversión. Este modelo busca desahogar las arcas públicas y trasladar la carga financiera y operativa al sector privado, buscando eficiencia y celeridad en la ejecución de los proyectos.

