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Cortes de gas: el frío obliga a priorizar hogares y deja sin GNC a estaciones e industrias

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Las bajas temperaturas que azotan el país en los últimos días expusieron una vez más la recurrente tensión invernal en el suministro de gas. Ante la creciente demanda, el fluido destinado a los hogares obtiene prioridad sobre el que abastece a las estaciones de GNC y a diversas industrias. Esta situación llevó a las distribuidoras a implementar restricciones, impactando mayormente a aquellos operadores con contratos de suministro interrumpibles.

Estos contratos, que suelen ser más económicos, contemplan explícitamente la posibilidad de interrupciones cuando el sistema requiere administrar su capacidad. A diferencia de los contratos firmes, que garantizan el suministro constante a cambio de una tarifa superior, los interrumpibles permiten a las distribuidoras suspender el servicio si la presión en los gasoductos cae por debajo de ciertos umbrales. El alcance de los cortes varía significativamente según la localidad y el tipo de acuerdo que cada empresa estableció al conectarse a la red.

En la Ciudad de Buenos Aires, la mayoría de las estaciones de GNC (un 98%) opera con contratos firmes, lo que significa que el servicio no registra alteraciones relevantes. Sin embargo, el panorama es distinto en otras regiones.

El impacto en el interior y la advertencia de los expendedores

La situación es notablemente más compleja en ciudades como La Plata, donde 40 de las 46 estaciones tienen contratos interrumpibles. Las seis bocas con suministro firme no logran cubrir la demanda total cuando las bajas temperaturas obligan a restringir el servicio al resto. Similarmente, en Mar del Plata, un tercio de las estaciones posee contratos interrumpibles, y una prolongación de los cortes podría generar escasez. Las restricciones de la distribuidora Camuzzi también afectan a estaciones en Bahía Blanca y La Pampa.

Pedro González, vicepresidente de la Cámara de Expendedores de GNC, explicó la naturaleza de estos acuerdos:

“El contrato interrumpible es una decisión del empresario, que opta por pagar menos durante todo el año a cambio de asumir el riesgo de cortes en momentos de alta demanda”.

Un invierno con cortes anticipados y proyecciones

La Cámara de Expendedores calcula que una estación que permanezca sin suministro durante 22 días al año pierde el ahorro obtenido por elegir un contrato interrumpible. Este invierno, ese umbral se acerca peligrosamente. Los cortes comenzaron antes de lo previsto, a fines de abril y principios de mayo, y a la fecha ya se acumulan 12 días sin servicio. González advirtió: “Este invierno vamos a superar los 22 días”.

El impacto de esta situación se refleja también en los precios. Mientras que el valor promedio del metro cúbico de gas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) oscila entre los $600 y $700, en Mar del Plata puede alcanzar los $1100. Un tanque de 60 kilos (13 metros cúbicos), comúnmente usado por taxis, cuesta entre $7800 y $9100 en el AMBA.

La demanda invernal y la producción nacional

El problema de fondo no es novedoso. Durante el invierno, el país consume en promedio 160 millones de metros cúbicos diarios (m3/d) de gas. La producción local cubre 140 millones, mientras que el resto se importa: 18 millones de m3/d llegan como gas natural licuado (GNL) y 1 millón proviene de Bolivia. Esta importación se debe a la falta de capacidad de transporte para abastecer los picos de demanda invernal, ya que construir gasoductos adicionales para usarlos solo dos o tres meses al año no resulta económicamente viable.

De la demanda total, los usuarios residenciales explican 75 millones de m3/d; las usinas eléctricas, 35 millones; la industria, 31,4 millones, y el GNC, 5,5 millones. Son precisamente los segmentos industrial y de GNC los que ceden cuando la presión en los gasoductos disminuye y las distribuidoras deben priorizar el suministro a los hogares.

La creciente producción de Vaca Muerta ha contribuido a reducir la dependencia de las importaciones año tras año. Si bien en 2013 se compraron 103 buques de GNL, en 2025 bastaron 24 buques y una sola planta de regasificación, ubicada en Escobar. La ampliación del gasoducto Perito Moreno, a cargo de TGS, promete reducir aún más esta vulnerabilidad en los próximos inviernos. No obstante, por ahora, los conductores de taxi y los usuarios de vehículos a GNC en varias ciudades del interior deberán adaptarse a las restricciones impuestas por cada ola de frío.

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