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F-16: pilotos ya vuelan solos, pero la Fuerza Aérea sufre éxodo por bajos salarios de $1,2 millón

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La Fuerza Aérea Argentina celebra un hito significativo con la primera certificación de sus pilotos para volar en solitario los aviones supersónicos F-16, adquiridos recientemente a Dinamarca. El ministro de Defensa, Carlos Presti, estuvo presente el viernes 3 de julio en Río Cuarto para presenciar la primera pasada de cuatro pilotos que, en el marco del Programa Peace Cóndor, condujeron las aeronaves sin instructores. Este avance representa un logro en la capacidad operativa del país.

Sin embargo, esta buena noticia se ve empañada por una creciente descapitalización de recursos humanos en las Fuerzas Armadas, impulsada por los bajos salarios. La paradoja es evidente: el Estado invierte «fortunas» en tecnología de punta, pero el personal clave abandona las filas militares en busca de mejores condiciones económicas. Un jefe militar describió la situación como una «paradoja» que rodea al Gobierno, que celebra los avances mientras el personal se va.

Salarios insuficientes y la fuga de talentos

La situación salarial es crítica. Los pilotos de los F-16, por ejemplo, perciben cerca de $1.200.000 mensuales. Aunque se espera un posible incremento por la suba obtenida por los estatales, el reconocimiento de título y un refuerzo para los «suplementos de vuelo», fuentes castrenses señalan que estos aumentos «tampoco harían la diferencia» y que el aumento del suplemento «aún no fue autorizado».

La salida de uniformados no es un fenómeno nuevo. Hasta principios de año, unos 2.000 agentes de la Fuerza Aérea ya habían renunciado debido a los bajos sueldos. En los últimos meses, la deserción ha incluido a personal altamente capacitado, como dos pilotos de los helicópteros presidenciales y un ingeniero aeronáutico del sistema F-16, quien fue seducido por una oferta de $4 millones de una empresa energética cordobesa. Los pilotos del avión presidencial, por su parte, cobrarían cerca de $1.700.000 más viáticos por la intensa agenda de viajes del presidente Javier Milei.

El problema central radica en la decisión del Ejecutivo de dar de baja en enero de 2024 la «jerarquización salarial» autorizada por el gobierno de Alberto Fernández y el posterior congelamiento de los aumentos paritarios. Esto ha provocado que los militares ganen un 40% menos que los efectivos de las fuerzas de Seguridad, como Gendarmería o Prefectura.

Críticas a la gestión económica y desregulación

Las críticas desde el sector castrense apuntan al ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, por no autorizar mayores erogaciones presupuestarias, lo que también ha afectado la financiación de la obra social OSFA (ex IOSFA). También se cuestiona la figura de Federico Sturzenegger, quien desde el área de Desregulación busca «optimizar» el funcionamiento de las Fuerzas Armadas.

Un ejemplo de esta optimización es un documento reservado del Ejército, titulado «Conformación del Destacamento Pesado», que propone unir el Regimiento de Caballería de Tanques 1 con el Regimiento de Infantería Mecanizada 5 en la Guarnición Militar de Villaguay (Entre Ríos). «Lo grave del caso es que de dos regimientos va a quedar sólo un destacamento, mucho más chico», explicó un referente militar. Esta «Fase 3, integración» implica «ajustes de recursos humanos, materiales y financieros» y la «integración progresiva de funciones comunes de comando, control, instrucción, mantenimiento y apoyo guarnicional».

Venta de inmuebles militares

A esta descapitalización de personal se suma una estrategia del Ejecutivo de desprenderse de terrenos militares. En octubre del año pasado, se vendió un predio del Ejército en el barrio de Palermo por 127 millones de dólares. Este año, trascendió que se analiza la venta de parte de la Base Naval de Mar del Plata. Según un informe de Jefatura de Gabinete de mayo de 2026, la gestión de Javier Milei desafectó 35 inmuebles del Estado, algunos de ellos provenientes de Defensa, como el predio del Comando Conjunto de Ciberdefensa en Puerto Madero, vendido por U$S 34 millones en 2025.

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