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Mercado de pases: River gastó menos de la mitad por cinco refuerzos que por un solo jugador en 2023

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River Plate ha reordenado su estrategia en el mercado de pases, logrando una notable eficiencia en sus incorporaciones. El club de Núñez cerró la llegada de cinco nuevos futbolistas por un total de 17,5 millones de dólares, una cifra que contrasta fuertemente con los 16 millones de dólares que desembolsó el año pasado por un único jugador, Kevin Castaño, quien actualmente no es considerado por su club y regresará de la Copa América.

Esta reestructuración se basa en una lógica simple pero efectiva: apuntar a múltiples opciones, invertir montos razonables por jugadores que serán titulares y reservar las grandes erogaciones solo para figuras de jerarquía probada. Además, la celeridad en las negociaciones ha sido clave para evitar el incremento de los valores a medida que se acerca el cierre del libro de pases, que formalmente abre el 9 de julio.

Anticipación y equilibrio en la inversión

La anticipación ha sido un pilar fundamental en la estrategia de River. El club cerró a sus cinco refuerzos antes de la apertura oficial del mercado, lo que le permitió negociar en condiciones más ventajosas. Esta misma táctica se aplicó en el mercado de verano, cuando incorporó a cuatro futbolistas (Aníbal Moreno, Fausto Vera, Matías Viña y Kendry Páez) por 8 millones de dólares, donde dos de ellos se consolidaron como titulares.

El segundo criterio esencial es el equilibrio de gasto acorde a la función de cada jugador en el plantel. La dirigencia busca incorporar titulares a un valor lógico y alternativas a bajo costo o sin cargo. La premisa es que el esfuerzo económico en transferencias y salarios esté alineado con el rol de cada futbolista: titulares, alternativas o grandes figuras.

Los refuerzos y la nueva lógica de River

Los cinco refuerzos que ya aseguró River son Nicolás Otamendi (libre), Giovanni González (350 mil dólares), Mauro Arambarri (6,5 millones de dólares), Rafael Santos Borré (2,5 millones de dólares) y Lucas Beltrán (un préstamo inicial con obligación de compra, totalizando 8,2 millones de dólares por el 54% del pase). Tres de ellos (Arambarri, González y Beltrán) ya están realizando la pretemporada en Alicante, mientras que Borré y Otamendi se sumarán más adelante.

Un ejemplo claro de esta nueva filosofía es el caso de Giovanni González, quien llegó por 300 mil euros y percibirá un contrato significativamente menor al de Fabricio Bustos, lateral derecho que arribó hace dos años por 5,5 millones de dólares y un salario elevado, y que ahora busca club. En el caso de Borré, pensado como variante de ataque, su costo fue de 2,5 millones de dólares. Para titulares como Beltrán y Arambarri, los montos fueron similares a los de Aníbal Moreno en 2023, sin excesos.

Desde la institución, comentan que “la idea es que el orden en el gasto no es un fin en sí mismo: es la estrategia que le permitirá al club pegar los grandes golpes cuando aparezca el nombre que lo amerite”. Esta planificación es la que habilita a la dirigencia a considerar inversiones de 13 millones de dólares por Ángel Correa, o incluso 20 millones por Thiago Almada, ya que los consideran futbolistas de primer nivel que justifican una erogación de esa magnitud. Lo que antes sonaba a utopía, hoy es la consecuencia de un mercado que River ha aprendido a ordenar.

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