Economía argentina: un informe de MAP revela los sectores con más futuro y los que enfrentan un panorama crítico
La economía argentina, si bien muestra señales de recuperación, lo hace de manera intermitente y heterogénea, delineando un nuevo mapa de ganadores y perdedores. Ante este escenario, la consultora MAP elaboró un exhaustivo informe, el “Scoring MAP”, que analiza 68 segmentos de la actividad económica, cruzando su situación actual con las perspectivas del marco de negocios para los próximos 12 a 36 meses. El estudio divide a estos sectores en cuatro categorías: dinámicos, potenciales, desafiados y críticos.
El informe subraya que la clásica dicotomía entre sectores que crecen y los que caen ya no es suficiente. La economía opera a “múltiples velocidades”, e incluso dentro de una misma actividad conviven realidades muy disímiles. Un ejemplo claro es la industria manufacturera, que si bien acumula una caída del 2% general, muestra realidades opuestas: mientras los textiles retroceden casi 19% y los electrodomésticos 29%, la industria química crece 8,7%. Similar ocurre en el sector de oil & gas, donde la producción no convencional se expande con fuerza, mientras la convencional pierde terreno.
Este reordenamiento, según MAP, responde a dos transformaciones simultáneas. A nivel global, influyen la disputa entre Estados Unidos y China, la reorganización de las cadenas de producción, el avance de la inteligencia artificial y la creciente demanda de energía y minerales críticos. En el ámbito local, el nuevo escenario se caracteriza por la estabilidad macroeconómica, menor inflación, apertura comercial, desregulación y una mayor exigencia de productividad para las empresas.
Los sectores dinámicos: presente sólido y futuro prometedor
Este grupo, el más favorecido, agrupa 29 actividades que exhiben un presente sólido y excelentes perspectivas a futuro. Entre los destacados se encuentran el oil & gas no convencional, la minería, la energía eléctrica, los servicios profesionales y financieros, el transporte de cargas, combustibles y varios segmentos del agro y la industria alimenticia. MAP explica que estos sectores se benefician de un contexto internacional que prioriza la energía, los minerales estratégicos y la infraestructura tecnológica, sumado a un escenario local de menor inflación y mayor estabilidad.
Los potenciales: con un presente flojo pero buenas condiciones futuras
El informe identifica 13 actividades con un presente aún débil, pero con condiciones futuras más favorables. Aquí se ubican el turismo, hoteles y restaurantes, la obra pública, el transporte urbano, la enseñanza, los lácteos, la vitivinicultura y algunos segmentos del comercio minorista. La recomendación de MAP para las empresas de estos rubros es comenzar a posicionarse temprano en estos mercados, anticipando la consolidación de la recuperación.
Los desafiados: buen momento actual pero fundamentos débiles a futuro
Este grupo incluye actividades que atraviesan un buen momento, pero cuyos fundamentos se perciben más débiles para los próximos años. En esta categoría figuran la industria química, la siderurgia, la fabricación de vehículos y la producción frutihortícola. La consultora aconseja a estas empresas aprovechar el ciclo favorable sin asumir riesgos excesivos, dado que podrían enfrentar una reversión en el mediano plazo.
Los críticos: presente y futuro desfavorable
El cuadrante más complejo reúne 21 segmentos que combinan un presente débil con perspectivas igualmente desfavorables. La industria textil y de indumentaria, las autopartistas, los fabricantes de electrodomésticos, el comercio mayorista, las concesionarias de autos, los fabricantes de muebles y plásticos, y los tambos, son algunos de los rubros que MAP identifica con el panorama más complicado. Para estos sectores, la consultora recomienda implementar estrategias defensivas, priorizando la liquidez, la eficiencia y la reestructuración cuando sea necesario.

