EconomíaSociedad

Conflicto en Granja Tres Arroyos: sin salida a un mes del cierre de la planta La China y 700 empleos en vilo

Compartir:

Más de un mes después de la paralización de la planta La China en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, la crisis de Granja Tres Arroyos (GTA) persiste sin una resolución a la vista. El establecimiento, que emplea a unas 700 personas, permanece cerrado desde el 26 de mayo en medio de un conflicto gremial y la empresa mantiene un fuerte hermetismo sobre su futuro, dejando a cientos de trabajadores a la espera de definiciones y el cobro de salarios adeudados.

La comunicación entre las partes se encuentra prácticamente interrumpida. Los sindicatos denuncian la falta de respuestas concretas por parte de la compañía, mientras que los pocos productores integrados que aún quedan en la órbita de GTA afirman no tener novedades sobre una posible reactivación de la actividad.

Reestructuración de deuda y hermetismo corporativo

Granja Tres Arroyos, a través de la consultora Valo Columbus, continúa negociando un acuerdo privado con sus acreedores para reestructurar un pasivo que supera los US$350 millones. El objetivo es reordenar la deuda comercial, bancaria y financiera de la compañía. La propuesta elevada a los acreedores contempla distintos esquemas de recuperación, incluyendo quitas de hasta el 75% y plazos de pago que pueden extenderse hasta siete años.

Aunque trascendió en el sector que esta propuesta habría perdido respaldo, fuentes cercanas a la empresa rechazaron esa versión, asegurando que el proceso “está en plena vigencia y avanzando”. Según indicaron, ya se obtuvieron adhesiones “de distintos acreedores entre bancos y proveedores”, y las conversaciones con otros acreedores de mayor peso continúan.

Sin embargo, los productores integrados describen un escenario de incertidumbre. “No hay novedades, no hay ni un movimiento porque la compañía no ha conseguido plata”, señalaron. Agregaron que una reciente reunión entre representantes del Gobierno entrerriano, el sindicato y el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) “no salió nada en claro”, y que GTA “pide plata pero quién se las va a dar”.

La desesperación de los trabajadores y la propuesta sindical

Quienes atraviesan con mayor preocupación este escenario son los trabajadores. Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de Concepción del Uruguay, describió a LA NACION una situación social cada vez más delicada.

“Desde la empresa sigue un religioso silencio, por el momento no hemos tenido respuestas a nuestra necesidad de cuándo van a efectuar los pagos que nos adeudan y qué van a hacer con este establecimiento”

El dirigente explicó que ya se realizaron cinco reuniones con organismos provinciales y nacionales sin resultados concretos. “Como comunicación directa siguen guardando silencio. ¿Qué va a pasar?, ¿va a haber quiebra? En fin, todas las incertidumbres de estar en la nada, sin ningún interlocutor de parte de la empresa”, sostuvo Chamorro.

Según el sindicalista, la propuesta de la empresa contempla conseguir un inversor que aporte US$10 millones para recomponer el capital de trabajo y luego esperar alrededor de 60 días para reconstruir el activo biológico (aves listas para faena). No obstante, advirtió que en ese escenario La China solo podría operar inicialmente con unos 300 trabajadores. Frente a ello, el sindicato propuso una alternativa: “Hay empresas que se dedican a vender las aves vivas, entonces la empresa podría pedir un poco más de dinero y en vez de tener 80.000 pollos puede tener 110.000 y podríamos estar todos trabajando, aunque sea en un turno reducido”.

Mientras tanto, los trabajadores sobreviven con ayuda del Estado provincial y municipal. Chamorro detalló que el gobierno de Entre Ríos comenzó a otorgar un subsidio extraordinario de $200.000 por única vez, además de beneficios para aliviar el costo de la energía eléctrica y refinanciar deudas. Sin embargo, esta asistencia resulta insuficiente: “Hace dos semanas se nos hizo un depósito simbólico entre $40.000 y $60.000; hay empleados que cobraron $12.000 de lo que se adeuda de abril. Estamos en una emergencia total”, afirmó.

El dirigente incluso alertó sobre el agravamiento de la situación social y humanitaria, mencionando casos de trabajadores que necesitan medicación, con familias y casos oncológicos.

Intención de conservar plantas estratégicas, pero con la cadena de producción cortada

A pesar del panorama, Chamorro aseguró que el empresario Joaquín De Grazia les manifestó en distintas reuniones su intención de conservar tres plantas estratégicas del grupo: Wade, la planta de Capitán Sarmiento y La China en Concepción del Uruguay. Explicó que estas instalaciones cuentan con habilitaciones sanitarias para exportar a mercados de alto valor como la Unión Europea y China, además de certificación halal para países islámicos.

Fuentes cercanas a la firma insistieron en que mantienen contacto con el gobierno de Entre Ríos, el municipio de Concepción del Uruguay y los sindicatos para acercar posiciones. No obstante, reconocieron que “por el momento, va a continuar cerrada”. Las demás plantas “siguen funcionando, con restricciones y con problemas, pero continúan teniendo la cadena de producción vigente”.

La principal dificultad, explicaron, radica en que “la cadena de producción en Entre Ríos está cortada y no hay pollos en producción que permitan abastecer a La China para su reactivación en el corto plazo”. Remarcaron que siguen “buscando alternativas para superar este momento complejo, recomponer el circuito biológico y así poder arrancar de a poco con la producción local”, y descartaron que esté en estudio la venta de establecimientos fabriles.

Compartir: