Luis Caputo a empresarios: «Hoy hay dólares para todos, no hay que pedir permiso»
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió este miércoles el rumbo económico del Gobierno y aseguró que la Argentina transita un «cambio de modelo» integral. Ante un auditorio de desarrolladores, constructores y referentes del sector inmobiliario en el evento BATEV 2026, organizado por la Cámara Empresarial de Desarrolladores Urbanos (CEDU) y la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) en La Rural, el funcionario puso el foco en la reactivación del crédito hipotecario y el desarrollo de instrumentos de financiamiento en dólares.
Caputo enfatizó que la forma de convencer a los escépticos no es con promesas, sino con «haciendo delivery» de resultados. Destacó que el producto bruto y el consumo privado están en máximos históricos, y que la variación del salario real es la mayor de las últimas cuatro gestiones. Aunque admitió que aún resta camino en materia inflacionaria, se mostró confiado: «Todavía estamos lejos de donde quisiéramos estar, pero la tendencia es que el trabajo que se hizo es impresionante. No tenemos dudas de que vamos a converger a inflaciones internacionales en los próximos meses».
El ministro insistió en que el Gobierno está impulsando un cambio estructural y un «modelo claramente diferente» que no implica una apertura indiscriminada, aunque sí busca una mayor integración económica. «Buscamos una mayor apertura porque eso va a hacer que haya más competencia y que la gente tenga acceso a productos de mejor calidad y mejor precio», señaló.
En una de las afirmaciones más contundentes de su exposición, Caputo sostuvo que el modelo actual, liderado por las exportaciones, «rompe el mito de que en la Argentina faltan dólares». Detalló que el ingreso de divisas ya no depende exclusivamente de energía y minería, sino que se diversifica con productos primarios, manufacturas de origen industrial, economía del conocimiento y exportaciones de pymes. «Hace tres años no había dólares para importar, para ahorrar ni para que las empresas quisieran repatriar dividendos. Hoy hay para todos los que quieren importar, no hay que pedir permiso; hay para las empresas que quieren repatriar dividendos, para los que quieren ahorrar, y además el Banco Central cumplió en cinco meses con la meta anual de compras de reservas con el FMI y sigue comprando reservas», afirmó.
El futuro de la industria y la competitividad
Frente a un auditorio colmado, Caputo vaticinó «años espectaculares» para la industria de la construcción y el real estate, asegurando que «tiene un futuro fenomenal» y que «la Argentina va a crecer por los próximos 30 años».
El ministro desestimó la devaluación como herramienta de competitividad, argumentando que «eso es bajar salarios a la gente». Para Caputo, los principales desafíos de las empresas radican en «impuestos, regulaciones e infraestructura». En este sentido, enumeró medidas destinadas a reducir el costo argentino, como la baja de «tres puntos en impuestos, casi US$20.000 millones por año», y la licitación de miles de kilómetros de corredores viales, la hidrovía y la concesión de trenes de carga.
La clave del crédito hipotecario
El punto de mayor interés para los empresarios llegó con el tema del financiamiento. «Para los desarrollos, el crédito hipotecario es fundamental«, remarcó Caputo, planteando dos vías posibles: los bancos y el mercado de capitales.
«Los bancos volvieron a actuar como bancos», afirmó el ministro, aunque señaló que arrastran problemas por la mora acumulada tras un largo período sin otorgar préstamos. Explicó que esa mora «impacta en las tasas», pero confió en que «en algún momento eso se va a limpiar y el crédito va a ganar más fuerza».
Caputo puso especial énfasis en el mercado de capitales como motor para el crédito hipotecario, especialmente en dólares. Explicó que, debido a la regulación actual, los bancos solo pueden prestar dólares a generadores de divisas. Sin embargo, propuso que los créditos hipotecarios en dólares podrían desarrollarse a través de instrumentos como obligaciones negociables o un «fondo de créditos hipotecarios». Hizo un llamado a bancos, Alycs y actores del sector para trabajar en conjunto, incluso sugiriendo la posibilidad de «cuadriplicar eso con plata de organismos multilaterales».
El ministro también mencionó los fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) como una posible fuente, en línea con lo planteado semanas atrás por Federico Sturzenegger. «Incluso podría ser desde el Estado con los fondos del FGS. Podríamos hacer una especie de sociedad público-privada con el aval de organismos multilaterales. Es algo lograble», señaló.
Para Caputo, la clave es transformar el ahorro en financiamiento real. Destacó la «oportunidad enorme» en dólares, vinculándola con la ley de «inocencia fiscal» que el Gobierno enviará al Congreso. Hizo un llamado directo al sector inmobiliario y financiero: «Necesitamos generar producto. Confío mucho en los actores inmobiliarios que también son financieros. Ojalá se junten y armen esto porque el potencial es enorme. El ahorro ya está. La gente lo tiene debajo del colchón, hay que lograr que lo saquemos». El ministro concluyó que «el crédito hace la diferencia» y es lo que «mueve la economía», pese a haber sido «demonizado».
Inversión y formalización económica
Dirigiéndose a los empresarios, Caputo los instó a «invertir, tomar riesgo, ser más competitivo». Advirtió que «si queremos seguir ganando los mismos márgenes que antes, vamos a ser de los que llegan últimos a la fiesta» en un contexto de mayor apertura económica. El ministro contrastó la mentalidad argentina con la de otros países, donde «perder el trabajo no era un drama porque conseguía otro».
Finalmente, recapituló los tres objetivos centrales del Gobierno: «bajar impuestos, formalizar la economía y reactivar el crédito». Explicó que buscan «recaudar más para bajar más rápidamente impuestos, por medio de la reforma de Modernización Laboral, y reactivar el crédito para empujar el crecimiento vía la ley de Inocencia Fiscal».

