Caputo descartó tensión cambiaria con el dólar a $1.500: «Hoy hay dólares para todos»
En un contexto de presiones sobre el tipo de cambio que llevaron al dólar a rozar los $1.500 en algunos segmentos, el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó transmitir calma y confianza en el mercado de divisas. Durante una exposición ante empresarios del sector de la construcción y la vivienda, el funcionario afirmó categóricamente: «Hoy hay dólares para todos».
Caputo detalló que la disponibilidad de divisas abarca diversas necesidades: «Para los que quieren importar, no hay SIRAs, no hay coimas; hay dólares para las empresas que quieren repatriar dividendos, para los que quieren ahorrar», explicó. Incluso fue más allá al señalar un excedente de divisas, destacando que «en apenas cinco meses el Banco Central ya cumplió la meta anual con el FMI de acumulación de reservas y sigue comprando».
El nuevo modelo económico y la «abundancia de dólares»
El ministro vinculó esta situación con el crecimiento de las exportaciones y el cambio de esquema económico impulsado por el Gobierno. Según su análisis, el modelo actual «rompe el mito de que faltan dólares» y de la histórica restricción externa argentina. «La cuenta corriente no va a ser un problema», aseguró, enfatizando que el país registra niveles récord de exportaciones en energía y minería, a los que se suman las ventas externas de productos agropecuarios y manufacturas de origen agropecuario.
Además, Caputo remarcó que estos resultados no incluyen aún los proyectos más recientes aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que, a su juicio, proyecta un potencial exportador aún mayor para los próximos años. Para el ministro, esta «abundancia de dólares» tiene un efecto estabilizador en una variable clave para la economía argentina como es el tipo de cambio.
Competitividad, apertura comercial e inflación
Durante su discurso, Caputo también rechazó las críticas sobre una supuesta apertura comercial perjudicial para la industria. Afirmó que Argentina sigue siendo una economía relativamente cerrada, con un nivel de comercio exterior equivalente a apenas el 30% del PBI. «Buscamos una mayor apertura económica porque va a traer más competencia y que la gente tenga acceso a productos de mejor calidad a mejor precio», sostuvo.
Respecto a la competitividad empresaria, el ministro desvinculó las dificultades actuales del nivel del tipo de cambio. «Las dificultades no son de tipo de cambio, son de impuestos y de regulaciones», afirmó. Explicó que las reformas impulsadas por el Gobierno buscan precisamente reducir esas distorsiones mediante una baja de impuestos y una simplificación regulatoria para facilitar la actividad privada. Como ejemplo, señaló la convergencia de precios de bienes históricamente caros en Argentina con los valores internacionales: «La ropa ya no sale diez veces lo que salía en el mundo. Los autos tienen el mismo precio que en los países vecinos y hay mucha más variedad», detalló.
Caputo defendió los resultados del programa económico, reconociendo el escepticismo social tras años de políticas fallidas, pero insistió en evaluar la gestión a través de los datos. Destacó que el PBI y el consumo privado se encuentran en niveles récord, y que los salarios reales registran, según su visión, la mayor recuperación comparada con otros gobiernos en un período similar.
Finalmente, el ministro aseguró que la economía avanza hacia una convergencia con los niveles internacionales de inflación. «Estamos lejos de donde quisiéramos estar todavía, pero siguiendo esta trayectoria vamos a converger a inflación internacional en los próximos meses», proyectó. Vinculó la continuidad del programa económico con el respaldo político al presidente Javier Milei y descartó un eventual retorno a políticas anteriores. «No se coman el cuento de que viene cualquiera y mantiene el equilibrio fiscal», sentenció.

