Mesa de Enlace: el campo «en la gatera» a la espera de menos impuestos y más infraestructura
ROSARIO.– Con un diagnóstico unificado sobre los desafíos que enfrenta el sector, la Mesa de Enlace volvió a reclamar una drástica reducción de la presión impositiva y pidió avanzar hacia la eliminación de las retenciones. En el marco del Seminario Acsoja 2026, organizado por la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los representantes de las cuatro entidades rurales subrayaron la importancia de recuperar la rentabilidad del productor como condición indispensable para aumentar la producción, incorporar tecnología y mejorar la competitividad. También cuestionaron las tasas provinciales y municipales, exigieron inversiones en infraestructura y rechazaron la regulación ambiental de la Unión Europea por considerarla una barrera comercial.
Andrea Sarnari, presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), fue contundente al afirmar:
“Las retenciones siguen siendo el peor de los impuestos. Es un impuesto distorsivo, es regresivo y es de uso discrecional por el Estado nacional”.
Explicó que este tributo limita la capacidad de reinversión, ya que “al final del día la rentabilidad es mínima o nula y, sin embargo, las retenciones las seguimos pagando”. Sarnari enfatizó que el desafío no es solo crecer en volumen de producción, sino “hacerlo con más productores y que los productores podamos seguir estando en el campo trabajando”.
Carlos Uranga, directivo de la Sociedad Rural Argentina (SRA), coincidió en que la estabilidad macroeconómica actual abre una oportunidad para el agro. Sin embargo, advirtió que el principal reto es recuperar la superficie sembrada con soja, aumentar la inversión, incorporar más tecnología y mejorar la productividad mediante una mayor reposición de nutrientes y el cuidado de los suelos. Uranga remarcó que “este tema de los derechos de exportación nos quita competitividad y nos transforma en los subsidiarios, si quieren, de países como Brasil”.
Presión fiscal más allá de las retenciones y la deuda de infraestructura
Los dirigentes agrarios destacaron que la presión fiscal no se agota en las retenciones. Señalaron la existencia de otros impuestos nacionales, provinciales y municipales que también impactan negativamente en la rentabilidad y frenan la inversión. Uranga enumeró el impuesto al cheque, Ingresos Brutos, el inmobiliario rural y las tasas municipales. Para ilustrar esta realidad, Sarnari compartió su experiencia personal: “Yo pago más de tasa vial que de impuesto inmobiliario. Y no tengo camino. No hicieron un camino en 30 años”.
Lucas Magnano, presidente de Coninagro, sostuvo que los problemas de competitividad trascienden las retenciones, asegurando que la infraestructura y la logística continúan siendo una deuda pendiente. “La Argentina es un país demasiado extenso. Hay lugares alejados del puerto que producen mucho volumen y sinceramente es un despropósito transportarlo por sobre las rutas”, señaló. Magnano también abogó por un sistema ferroviario que permita reducir costos y que el productor reciba “el precio lleno de todos los granos y de todos los productos que produce”, lo que, según él, se traduciría en más fertilización, incorporación de tecnología e inversiones.
Para Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la baja de impuestos debe ir de la mano con mejoras en infraestructura y una reducción de la burocracia. “Los trámites burocráticos a veces son impuestos encubiertos, porque demorarse en realizar una gestión también tiene un costo innecesario”, sostuvo. Castagnani consideró que el mal estado de los caminos rurales no solo eleva los costos de producción, sino que también complica la vida cotidiana de quienes residen en el interior. Como síntesis del ánimo que perciben en el sector, Castagnani aseguró que los productores están listos para responder con más producción si se generan las condiciones adecuadas, expresando:
“Estamos en la gatera; necesitamos que le pongan la bandera de largada”.
Biocombustibles y la regulación europea: oportunidades y desafíos
Otro punto de coincidencia entre los dirigentes fue la necesidad de avanzar con una nueva ley de biocombustibles. Consideran que esta medida permitiría agregar valor a la producción agropecuaria, generar nuevas inversiones y ampliar la demanda de granos. Uranga afirmó que “la bioeconomía y los biocombustibles son una enorme oportunidad para la Argentina” y que el país “tiene que dejar de exportar solamente granos para transformar cada vez más esa producción en origen”. Según el directivo de la SRA, este camino generaría más empleo, inversiones y desarrollo en el interior.
El reglamento europeo sobre deforestación (EUDR) fue otro tema central. Los cuatro dirigentes lo calificaron como una barrera comercial y advirtieron que Argentina deberá seguir negociando para evitar que afecte las exportaciones. Sarnari lo consideró una “medida paraarancelaria” y recordó el trabajo conjunto con la Cancillería para conseguir la prórroga de la norma, enfatizando que “podemos optar por quedarnos afuera del mercado o podemos optar por buscar los canales para ingresar al mismo”.
Uranga también cuestionó la normativa, a la que denominó “la 1115”, y aseguró que las entidades continúan trabajando para lograr una nueva postergación. “Nos parece que es un despropósito”, afirmó, añadiendo que, si finalmente entra en vigencia, “el costo de cumplir con esa normativa no lo puede pagar el productor”. Castagnani sostuvo que la Unión Europea busca imponer requisitos que muchas veces no reflejan la realidad productiva argentina. Magnano coincidió en que estas exigencias terminarán funcionando como una condición adicional para acceder a ese mercado, pero remarcó: “No podemos permitir que nos impongan condiciones que después no les exigen a otros países competidores. La Argentina está en condiciones de demostrar cómo produce y la sustentabilidad de sus sistemas productivos”.

