Inversión de US$150 millones: el histórico predio del Colegio San Andrés en Olivos se convertirá en tres torres de lujo
El histórico predio del Colegio San Andrés en la calle Nogoyá 550, en Olivos, se transformará en uno de los desarrollos residenciales más ambiciosos de Vicente López. Con una inversión de US$150 millones, el lugar que durante décadas albergó a una de las instituciones bilingües más prestigiosas del Gran Buenos Aires, dará paso a un complejo de tres torres de lujo.
El masterplan, impulsado por WWAKE Group y Grupo Upgrade, contempla la construcción de entre 350 y 400 residencias distribuidas en tres edificios de aproximadamente 18 a 20 pisos de altura, con tipologías de dos, tres y cuatro ambientes. El proyecto se ubicará en La Isla de Olivos, una microzona residencial exclusiva, caracterizada por sus calles arboladas y empedradas, a pocas cuadras de la estación Olivos del ferrocarril Mitre y del Puerto de Olivos.
Un diseño con foco en el bienestar y la naturaleza
Uno de los pilares del nuevo emprendimiento es la fuerte impronta en los espacios verdes y el concepto wellness. De los 14.000 m² del terreno, alrededor de 10.000 m² estarán dedicados a áreas verdes, amenities y bienestar, lo que equivale a una manzana entera. “La idea es generar una sensación similar a la de vivir en un country, pero dentro de la ciudad. Hoy el nuevo lujo tiene que ver con el bienestar, el movimiento, el contacto con la naturaleza y vivir mejor durante más tiempo”, explicó Sebastián Wolfshon, director comercial de WWAKE Group, una de las firmas adquirentes del predio.
Las tres torres compartirán un gran parque central que funcionará como corazón del complejo. Los servicios incluirán piscinas, gimnasio, espacios para mascotas, sectores de recuperación física y áreas vinculadas al wellness y la longevidad. Además, el desarrollo buscará aprovechar las vistas abiertas y la cercanía con el río, atributos distintivos de la zona.
Diferentes perfiles para cada torre y una demanda creciente
Según detalló Wolfshon, cada una de las tres torres tendrá un perfil diferente. “Una estará más orientada a familias, otra a personas que buscan reducir el tamaño de su vivienda sin abandonar la zona y la tercera apuntará a unidades más compactas”, precisó el desarrollador inmobiliario. La elección de la ubicación no es casual, ya que La Isla de Olivos se consolidó desde los años 90 con edificios de categoría y amenities, destacándose por su tranquilidad y seguridad, potenciadas por tener una única entrada y salida principal.
Los desarrolladores destacan la rareza de un terreno de esta magnitud y calidad en Vicente López, lo que lo convierte en una oportunidad única. La apuesta responde a una demanda creciente de residentes que buscan dejar atrás las largas horas de tránsito desde barrios cerrados más alejados, sin resignar espacios verdes ni calidad de vida. Además del interés local, ya comenzaron a recibir consultas de inversores de Europa y Estados Unidos.
El futuro del Colegio San Andrés y los plazos de obra
La transformación del predio es posible gracias al proceso de unificación de sedes que lleva adelante el St. Andrew’s Scots School, fundado en 1838. La institución ya trasladó los niveles de jardín de infantes y primaria a su Campus San Andrés, ubicado en el límite entre San Fernando y San Isidro. Actualmente, solo permanece funcionando el nivel secundario en la sede histórica de Olivos, y la previsión es que el colegio complete su mudanza durante los próximos años.
Mientras tanto, los desarrolladores avanzan en la elaboración del master plan definitivo y prevén iniciar la obra durante el segundo semestre de 2027, la cual se desarrollará por etapas. Con una duración aproximada de seis años, el objetivo es crear una propuesta que contemple una nueva manera de vivir la ciudad. Aunque la comercialización aún no tiene fecha definida, la preventa se abrirá una vez concluido el master plan. En la zona, los desarrollos más nuevos ya superan los US$4500/US$5000 por m², valores similares a proyectos premium de Palermo.

