Alerta sanitaria: el Ministerio de Salud advirtió por el riesgo de reintroducción de sarampión tras el Mundial
El Ministerio de Salud de la Nación elevó el nivel de alerta epidemiológica en todo el sistema de salud argentino ante el riesgo de reintroducción y diseminación del virus del sarampión. La advertencia oficial responde al regreso masivo de miles de compatriotas que viajaron a América del Norte para asistir al Mundial de fútbol y al incremento del turismo internacional, combinado con coberturas de vacunación locales que se encuentran por debajo de las metas recomendadas.
Según la evaluación nacional de riesgo formulada por la cartera sanitaria, diversas regiones del país presentan condiciones epidemiológicas vulnerables que facilitarían la propagación del virus ante la aparición de casos importados. El sarampión está considerado como el virus más contagioso que conoce la humanidad: cada individuo infectado tiene la capacidad de contagiar hasta a 18 personas por vía aérea a través de secreciones al hablar, toser o estornudar.
Brotes activos en el exterior y bajas coberturas locales
La situación es particularmente delicada en los tres países anfitriones del torneo —Estados Unidos, México y Canadá—, donde se registran brotes activos de la enfermedad. En suelo estadounidense, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) notificaron casi 2.300 contagios distribuidos en 34 nuevos brotes en lo que va del año, afectando a 44 estados, entre los que figuran Florida, Texas y Kansas, zonas de alto tránsito de simpatizantes argentinos.
Por su parte, Canadá perdió su estatus de país libre de la enfermedad al sostener transmisión viral autóctona por más de un año, un fenómeno que afectó los indicadores epidemiológicos de toda la región. A esta amenaza externa se le suma un panorama interno frágil: la tasa de vacunación con la dosis triple viral (que protege contra sarampión, rubéola y paperas) se encuentra lejos del objetivo del 95% de cobertura homogénea en el territorio nacional.
La infectóloga pediatra Alejandra Gaiano, prosecretaria del Comité de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), advirtió sobre el escenario de vulnerabilidad:
“En este momento, el regreso de todas las personas que viajaron para el Mundial genera que estemos con una situación de alerta mucho mayor, porque en los tres países donde se desarrolló hay muchísima circulación del virus. El sarampión se transmite por vía respiratoria y es el más contagioso que conoce la humanidad”.
Síntomas clave y pautas de prevención para viajeros
Frente a este cuadro, las autoridades nacionales instaron a quienes hayan regresado del exterior a monitorear su estado de salud durante los 30 días posteriores al viaje. En caso de presentar fiebre igual o superior a 38°C acompañada de erupción o sarpullido rojizo en la piel (exantema), se debe realizar una consulta médica inmediata, notificar de forma prioritaria el antecedente de viaje y utilizar barbijo para evitar posibles contagios en centros sanitarios.
El cuadro sintomático suele iniciarse de forma brusca con fiebre alta de entre 39°C y 41°C, malestar general, conjuntivitis, secreción nasal y tos seca. Entre el segundo y tercer día se intensifican la tos y la congestión, dando paso a la erupción cutánea que comienza en la cara y detrás de las orejas, para luego extenderse al tronco y las extremidades. La infectóloga Silvia González Ayala recordó que la enfermedad puede derivar en complicaciones severas, alcanzando hasta un 30% de mortalidad en menores de un año.
Para mitigar los riesgos, el esquema oficial de vacunación exige dos dosis de vacuna triple o doble viral en toda la población mayor de 5 años. En lactantes de 6 a 11 meses que vayan a viajar se aconseja una dosis previa («dosis cero»), mientras que las embarazadas sin inmunidad comprobada deben evitar trasladarse a zonas con circulación viral. Ante la falta de un tratamiento antiviral específico, la vacunación oportuna y la sospecha clínica temprana representan las únicas herramientas efectivas para evitar el retorno del virus, que no registra casos endémicos en la Argentina desde el año 2000.

