Cierre de empresas: la caída bajo Milei supera a la de la pandemia
El entramado productivo argentino registra un marcado deterioro en la cantidad de empresas con empleados registrados. Desde la asunción de Javier Milei en noviembre de 2023 hasta febrero de 2024, se contabilizan 24.437 empleadores menos, lo que representa una caída del 4,8% del total. Esta cifra, analizada por el think tank Fundar a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), supera la pérdida observada durante el período más crítico de la pandemia de COVID-19.
Entre febrero de 2020 y septiembre de 2021, la crisis sanitaria provocó el cierre de 21.405 empresas. El actual descenso, en solo cuatro meses, ya superó ese umbral, marcando un panorama preocupante para la economía nacional. En febrero pasado, el total de empleadores fue de 487.920, acumulando 17 meses consecutivos de retroceso en este indicador.
Impacto en el empleo y los sectores productivos
La contracción empresarial también se refleja directamente en el mercado laboral. La cantidad de trabajadores cubiertos por el sistema de riesgos del trabajo disminuyó de 9,86 millones en noviembre de 2023 a 9,53 millones en febrero de este año, una reducción de 327.813 personas. Si bien hubo un incremento de cuentapropistas, mayoritariamente no registrados, esta dinámica no compensa la pérdida de empleo formal.
El informe de Fundar detalla que el deterioro se concentra en rubros especialmente sensibles a la actividad económica y al costo financiero. Desde noviembre de 2023, el sector de transporte y almacenamiento perdió el 15,7% de sus empresas, seguido por las actividades inmobiliarias con casi un 12% y la construcción con un 9,6%. Estas cifras evidencian la fuerte recesión que atraviesan estas áreas.
Radiografía regional y respuestas oficiales
La situación presenta marcadas diferencias geográficas. Neuquén emerge como la única provincia con un saldo positivo, incrementando la cantidad de empleadores en un 2,1% desde la llegada de Milei, impulsada por la actividad en Vaca Muerta. En contraste, provincias como La Rioja, Catamarca y Chaco sufrieron las caídas más pronunciadas, debido a su dependencia de sectores industriales y de la construcción.
Más allá de los cierres, los especialistas advierten sobre una menor «natalidad empresarial», es decir, una reducción en la creación de nuevas firmas que agrava la situación. La comparación histórica elaborada por Fundar posiciona al actual gobierno con el peor desempeño en cantidad de empresas para los primeros 27 meses de mandato desde que existen registros, superando las bajas de las gestiones de Alberto Fernández y Mauricio Macri.
Desde el Gobierno nacional, se relativiza esta lectura homogénea. En un informe de gestión enviado al Congreso, el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, sostuvo que la dinámica actual es parte de una «reasignación de recursos» propia de un proceso de cambio económico. Argumentan que mientras algunas actividades se reestructuran, otras muestran señales de crecimiento vinculadas al nuevo esquema macroeconómico, apoyado en el ordenamiento fiscal, la desaceleración inflacionaria y una reforma laboral que busca incentivar el empleo formal y las inversiones.
Esta heterogeneidad también se refleja en el mapa de inversiones. Un estudio del Ieral de Fundación Mediterránea estima que la Patagonia concentra anuncios de inversión por US$12.284 millones, principalmente en Vaca Muerta, con proyecciones de más de 35.500 puestos de trabajo. También se detectan fuertes flujos de inversión hacia la minería en provincias como San Juan, Salta y Catamarca, mientras que las regiones ligadas al consumo interno y actividades tradicionales enfrentan mayores dificultades.
En este contexto, la Unión Industrial Argentina (UIA), presidida por Martín Rappallini, insiste en la necesidad de un «RIGI industrial» y tiene prevista una reunión con el ministro Caputo para abordar los reclamos empresariales por competitividad, apertura comercial y el impacto de las tasas de interés.

