Riesgo país en mínimos de 2018: ¿Se abre una ventana para que el Gobierno emita deuda en dólares?
La reciente caída del riesgo país, que alcanzó valores no vistos desde 2018, genera expectativas sobre una posible ventana de oportunidad para que el Gobierno argentino emita deuda en el mercado financiero internacional. Aunque el equipo económico actual, liderado por Luis Caputo, no contempla esta posibilidad en el corto plazo, la reducción del indicador de JP Morgan implica un abaratamiento significativo en el costo potencial de ese financiamiento.
El indicador de JP Morgan, que mide el diferencial de riesgo de la deuda de cada país frente a los bonos del Tesoro estadounidense, cerró en 430 puntos básicos. Esta cifra, la más baja en la gestión de Javier Milei, se equipara a los niveles de riesgo que presentaba la economía argentina en 2018.
Actualmente, la tasa a 10 años de los bonos del Tesoro estadounidense, considerada la tasa “libre de riesgo”, se ubica en 4,43%. Con el riesgo país en 430 puntos, el costo de financiamiento para el Tesoro argentino en el mercado internacional podría estimarse en torno al 8,7% anual. No obstante, esta cifra es una referencia y podría variar según las características específicas de los instrumentos, los plazos y las condiciones de una eventual emisión.
El espejo de 2018 y la cautela oficial
La última vez que Argentina emitió deuda de estas características fue en 2018, también bajo la gestión de Luis Caputo como ministro de Finanzas. En aquella ocasión, se colocaron US$9000 millones en bonos a cinco, 10 y 30 años con tasas que oscilaron entre el 4,625% y el 6,95% anual. Caputo calificó esas tasas como “las más bajas de la historia” para el país, en un contexto de tasas globales más bajas (la estadounidense a 10 años rondaba el 2,5%). Meses después, el escenario financiero se deterioró, llevando al país a recurrir al FMI y cerrando el acceso al mercado voluntario.
A pesar de la mejora en el riesgo país, la estrategia actual del Gobierno no incluye un regreso inmediato a los mercados internacionales. El ministro Caputo ha sido enfático al respecto:
“Nuestra obligación es refinanciar la deuda a la tasa más baja posible. No tendría sentido buscar refinanciar deuda al 9,5% si lo podemos hacer al 6% por otros mecanismos.”
Para afrontar las necesidades de financiamiento, el Gobierno ha explorado otras vías. En enero, se concretó un repo con bancos internacionales por US$3000 millones a una tasa del 7,4% anual. Asimismo, se accede a fondos de organismos internacionales y garantías para otros préstamos. Otra estrategia es la emisión de títulos en el mercado local para captar dólares, como el Bonar 2027 (con una TIREA del 5,15% en su última colocación) y el Bonar 2028 (con una TIREA del 8,49%).
Perspectivas de los analistas
El economista Gabriel Caamaño, titular de la consultora Outlier, sugiere que el Gobierno esperará una baja aún mayor de las tasas antes de convalidar una emisión internacional.
“Si no salieron hasta ahora, y por lo que vienen armando, van a esperar a que baje un poco más y no convalidar esta tasa. No han querido convalidarla emitiendo bonares en el mercado local y no creo que salgan a convalidarlo a nivel internacional.”
Caamaño también señala que, a pesar de la baja del riesgo país, la tasa libre de riesgo estadounidense sigue siendo alta, y el contexto electoral en Estados Unidos (noviembre) y Brasil (octubre) acorta las “ventanas de oportunidad”.
Por su parte, Federico Machado, analista de Open Economía, considera que una tasa del 8,5% anual está “ligeramente por encima de la tasa que estimamos ‘de sostenibilidad’”, es decir, el nivel que permite que el endeudamiento sobre el PBI no crezca. Sin embargo, Machado destaca un efecto positivo de un eventual regreso a los mercados: una baja adicional del riesgo país, ya que “si Argentina tiene más fuentes de financiamiento, es menos probable que incurra en un incumplimiento a futuro”.
Caputo ha reiterado que los vencimientos de deuda están cubiertos por todo el mandato de Milei, descartando planes de vuelta a los mercados en el corto plazo. En julio, el Gobierno enfrenta vencimientos con el sector privado por US$4200 millones, y suma casi US$11.000 millones entre repos, Bopreales y compromisos con organismos internacionales. Para 2027, los vencimientos en dólares ascienden a casi US$32.000 millones, incluyendo US$7400 millones con el FMI y US$9700 millones en globales y bonares.

