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Miguel Rep presenta «Charly absoluto»: el desafío de dibujar al músico que «nunca se deja cerrar»

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El artista Miguel Rep se sumerge en el universo de Charly García con su nueva obra, Charly absoluto (Penguin Random House), una biografía ilustrada que busca retratar al icónico músico argentino. Rep, conocido por sus trabajos sobre Eva Duarte, Diego Maradona y Lionel Messi, enfrenta ahora el reto de capturar una figura que, según sus propias palabras, se resiste a cualquier definición.

A diferencia de sus biografías anteriores, donde el tiempo y el imaginario colectivo consolidaron imágenes claras —Evita como mito político, Maradona como héroe trágico, Messi como emblema de consagración—, García evade esas etiquetas. La portada de Charly absoluto es una metáfora de esta complejidad: sobre la cabeza del músico se multiplican otros “Charly”, versiones que coexisten sin un orden cronológico lineal, reflejando su constante mutación entre la fragilidad y la potencia, la exposición pública y el misterio.

Un Charly que sigue latiendo

El libro no funciona como un archivo de lo que García fue, sino como una proyección de lo que podría seguir siendo. Rep describe su proceso como una “tarea por estratos”, donde el orden cronológico cede ante los momentos de quiebre y las resonancias que la obra del músico genera. “La investigación avanzó en una deriva entre archivos, recuerdos y escenas que todavía circulan. Mi punto de apoyo siempre es la lectura: biografías, estudios más rigurosos sobre sus canciones, sobre su obra, el anecdotario”, explica el dibujante.

En diálogo, Miguel Rep reflexiona sobre cómo la experiencia de ser padre recientemente influyó en esta obra. “Este libro está atravesado por esa ‘papatitud’, si se puede decir así. Es distinto a todos mis otros libros. Incluso a las otras biografías que hice”, comenta. Además, destaca la vigencia de la figura de Charly: “Con Charly siempre se respira una época. Late todo el tiempo, ¿entendés? No es algo que quedó atrás. No estamos hablando de glorias pasadas: sigue latiendo”.

Rep confiesa que su relación con la música de Charly no fue inmediata. Si bien no fue fan de Sui Generis en su juventud, se reenganchó con Serú Girán y valoró el humor que percibía en su obra. La influencia visual también fue clave: “Ver las viñetas de Crist en la portada del primer disco de La Máquina de Hacer Pájaros fue un impacto para los dibujantes de esa época. Había algo ahí que funcionaba casi como una contraseña generacional”, recuerda, haciendo referencia a la historieta que inspiró el nombre del grupo.

El mito visual y la Argentina

Charly absoluto trasciende la música para construirse a partir de las imágenes que lo fijaron durante décadas: fotografías de estudio, registros en vivo, tapas de discos, apariciones televisivas. Este archivo visual no solo acompaña el mito, sino que participa activamente en su construcción. El conservatorio, el hipismo, la dictadura, la explosión democrática de los 80, el cinismo de los 90, el derrumbe físico y la supervivencia, todo aparece sedimentado en esas imágenes, funcionando como una autobiografía involuntaria de la Argentina reciente.

Rep enfatiza que el mito de Charly se armó en circulación, gracias a quienes lo miraron, fotografiaron y diseñaron. Artistas visuales como Renata Schussheim, Andy Cherniavsky y Juan Gatti “ayudaron a moldear la percepción pública de García desde los 70 hasta hoy. Más que simples acompañamientos gráficos, esas imágenes terminaron organizando distintas formas de leer al personaje”, señala.

El dibujante se detiene en los detalles de las fotografías de Charly: la tensión de una mano, una sonrisa torcida, el modo en que sostiene un cigarrillo. En las imágenes de Andy Cherniavsky de los años 80, la delgadez extrema y la electricidad nerviosa de García no son una pose, sino un estado físico que refleja una “temperatura de época”. “Charly no parece posar para las fotografías: parece atravesarlas”, afirma Rep, destacando que las imágenes más importantes de su carrera fueron capturadas en momentos de menor control, añadiendo a su misterio visual.

Un ejemplo paradigmático es el famoso salto a la pileta desde un noveno piso en Mendoza. Rep se enfoca menos en el acto en sí y más en la circunstancia que lo convierte en imagen: “El camarógrafo mendocino que esperaba una conferencia de prensa de un ministro de la Alianza y, de golpe, un fan que estaba afuera empieza a gritar: ‘¡Charly, Charly! ¡Se va a tirar, se va a tirar!’. Ese tipo tiene la suerte de registrar justo ese momento. Se tira y no pasa nada, ¿no? Y termina armándose la conferencia de prensa más rara del mundo después de una pileta”, relata.

Una pasión final y el rock como sistema

Miguel Rep reveló que su primer acercamiento a dibujar a Charly fue a fines de los 70, inspirado por la canción “Canción de Alicia en el país”, en una serie de cuatro cartones que nunca publicó y que hoy están perdidos. Su vínculo con el humor gráfico y la música, especialmente el rock, es una constante en su obra. “Siento que mi banda es el rock. Así como para Quino era la música clásica o la ópera —tan presentes en sus viñetas—, para mí es el rock. Es lo que me ordena. Los Beatles me ordenaron todo: del mismo modo en que Picasso ordenó la pintura del siglo XX, Quino ordenó el humor gráfico. Cada uno construye su propio sistema. Ahora, probablemente, Charly sea quien me ordena dentro del rock nacional”, confiesa.

El libro surgió tras un programa dedicado a Charly en su ciclo Mundo Rep en la Televisión Pública. La colaboración con Rodrigo Fresán (autor del prólogo), Nacho Pereyra Iraola y Juan Boido, el editor, fue fundamental para empujar el proyecto. Rep, quien se define como un “historiador descontrolado” con un “sistema pirotécnico interno”, acumuló durante años vinilos, tapas y recuerdos, que luego debió ordenar en una “purga inevitable” para dar forma a Charly absoluto.

Rep conoció a Charly García en una noche larga en Bogotá, durante un viaje con Fito Páez. Esa experiencia, donde vio a Charly en un movimiento constante, “enchufar y desenchufar, armar y desarmar, abrir y cerrar cosas”, fue clave para entender al músico. “Para mí esa escena es clave, porque si no es difícil imaginarlo de verdad. Se puede intuir en filmaciones, en relatos de amigos, en escenas sueltas, pero verlo ahí es otra cosa”, concluye Rep, quien se declara “enloquecido” con el resultado final de un libro que considera “el formato que esperaba, el papel que esperaba”, y que representa un “sistema de imágenes que no se deja cerrar nunca”.

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