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Pliegos judiciales: la Libertad Avanza apura la sesión del Senado para salvar al juez Pesino

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Con el receso invernal a la vuelta de la esquina, el oficialismo en el Senado acelera las negociaciones para garantizar una sesión clave que permita destrabar la agenda legislativa. La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, encara este mediodía el desafío de convencer a la oposición dialoguista para que la Cámara alta se reúna el próximo jueves 16 de julio.

Más allá de proyectos como la inviolabilidad de la propiedad privada o la llamada ley “hojarasca”, la principal urgencia de Bullrich es la situación del camarista Víctor Arturo Pesino, el juez que avaló la reforma laboral del Gobierno. Su continuidad en el cargo depende de la aprobación de su pliego antes de cumplir 75 años, el próximo 27 de julio.

Pesino, integrante de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, fue decisivo al fallar a favor de la administración de Javier Milei, suspendiendo la medida cautelar que bloqueaba la aplicación de 81 artículos de la reforma laboral. Junto a María Dora González, el 23 de abril pasado, revocó la decisión del juez Horacio Ojeda, quien había dictado la cautelar a pedido de la Confederación General del Trabajo (CGT).

Horas después de este fallo favorable, el Ministerio de Justicia inició el trámite para que Pesino continúe como vocal de la Cámara, ya que la Constitución establece que a los 75 años los jueces deben jubilarse, a menos que obtengan el aval del Presidente y del Senado para extender su magistratura por otros cinco años. El magistrado tiene apenas 19 días, o incluso 18, si se considera el precedente de la Corte Suprema en el caso de la excamarista Ana María Figueroa, para que su pliego sea tratado y aprobado en el Senado.

La reputación de Pesino y los cuestionamientos del kirchnerismo

Los camaristas Pesino y González gozan de buena reputación en la Casa Rosada, donde se percibe una fuerte influencia del peronismo y la CGT en el fuero laboral. La Sala VIII, de la que Pesino forma parte, es calificada como “la más patronal” por fuentes del sector. Ambos magistrados se desmarcaron de otras salas al implementar un esquema de cálculo de intereses a la baja en casos de indemnización.

En su historial, Pesino ha tenido otros fallos de repercusión pública, como el rechazo en 2020 a un amparo para la reinstalación de una trabajadora de Télam, o la suspensión en 2018 de las elecciones del Sindicato de Comercio, a cargo de Armando Cavalieri, por irregularidades en los padrones.

El 9 de junio, Pesino acudió al Senado para defender su pliego de extensión. Allí, quedó en el centro de los cuestionamientos del Partido Justicialista, principalmente de los senadores kirchneristas Mariano Recalde y Eduardo “Wado” de Pedro, por su fallo sobre la reforma laboral y la intervención judicial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Su exposición, que contó con una encendida defensa de Bullrich, se dio en el marco de cuatro observaciones ciudadanas en su contra, presentadas por la UOM, la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación y abogados laboralistas.

Las preguntas más incómodas se centraron en los contactos del magistrado con funcionarios del Gobierno antes de que avanzara el trámite de su renovación. Pesino confirmó reuniones con un asesor del entonces secretario de Justicia, Sebastián Amerio, el 3 de marzo, y con el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, el 7 de abril, donde conversaron sobre el traspaso de la justicia nacional a la Ciudad de Buenos Aires. El camarista negó haber recibido garantías sobre el envío de su pliego, aclarando que había solicitado la prórroga en agosto de 2025 y que fue notificado formalmente del inicio del procedimiento recién el 13 de abril.

El antecedente Figueroa y la resistencia del kirchnerismo

La situación de Pesino trae a la memoria el caso de la excamarista de Casación Ana María Figueroa, quien intentó conservar su cargo más allá de los 75 años con un fuerte apoyo del kirchnerismo. Figueroa cumplió 75 años el 9 de agosto de 2023. Aunque Alberto Fernández había solicitado un nuevo acuerdo y la jueza había pasado las entrevistas personales, el Senado nunca logró reunirse para votar su pliego.

El 10 de agosto de 2023, la Cámara de Casación Penal se reunió con Figueroa, quien comunicó a sus colegas que se quedaría en el cargo, pero sin firmar sentencias, a la espera del acuerdo del Senado. Sin embargo, una semana después, los jueces de la Casación enviaron una nota a la Corte Suprema señalando que la magistrada “habría cesado” en sus funciones.

La Corte dictó una resolución en la que señaló que la doctora Figueroa “ha perdido la investidura judicial el 9 de agosto pasado, día en que cumplió setenta y cinco (75) años de edad sin haber obtenido un nuevo nombramiento con el correspondiente acuerdo del Senado”.

La decisión fue unánime, firmada por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti. En la misma resolución, la Corte reglamentó el artículo 99, inciso 3, de la Constitución Nacional, que establece los 75 años como tope para los jueces, dejando en plena vigencia el precedente del camarista Leopoldo Schiffrin de 2017. Se determinó que el magistrado debe pedir el acuerdo y obtenerlo, al menos, un día antes de cumplir 75 años, y para esa fecha debe existir un decreto presidencial con un nuevo nombramiento.

A pesar del fallo de la Corte, el kirchnerismo en el Senado desoyó la decisión y logró aprobar un nuevo acuerdo para Figueroa el 26 de septiembre de 2023, a pesar del plazo vencido. El 3 de octubre, Alberto Fernández la nombró por decreto por cinco años más, de manera retroactiva al 9 de agosto. Sin embargo, el Consejo de la Magistratura dejó de considerarla para los concursos de jueces y sus colegas cubrieron su vacante. Tras la derrota de Sergio Massa en las elecciones presidenciales, Figueroa finalmente solicitó su jubilación el 25 de noviembre de 2023.

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