Los Pumas: tras vencer a Gales, Felipe Contepomi apunta a corregir el ruck ofensivo de cara a Inglaterra
La victoria de los Pumas por 35-21 sobre Gales en el Estadio San Juan del Bicentenario trajo alivio por el resultado, pero encendió las alarmas en el cuerpo técnico liderado por Felipe Contepomi. En la segunda fecha del Nations Championship, el seleccionado argentino mostró ráfagas de buen juego e individualidades destacadas, aunque el análisis posterior estuvo marcado por la autocrítica respecto a la lentitud en la obtención de la pelota.
La batalla del ruck, el principal déficit argentino
Los Pumas basan su propuesta ofensiva en la velocidad y la intensidad de sus movimientos. Sin embargo, en sus dos primeras presentaciones de 2026 (frente a Escocia y Gales), la limpieza de los rucks se convirtió en un verdadero dolor de cabeza. Las estadísticas exponen esta dificultad: sobre 112 rucks jugados en ataque ante los Dragones Rojos, la pelota salió en menos de tres segundos en apenas el 56% de las ocasiones, una cifra lejana al estándar ideal para un juego dinámico.
Felipe Contepomi no ocultó su preocupación por este aspecto del juego:
«Tenemos que mejorar el ruck ofensivo: nos enlentecen mucho la pelota y nuestro juego está basado en la pelota rápida. Es muy difícil hacer nuestro juego si no tenemos esa pelota rápida»
La ineficacia en los últimos metros
A pesar del marcador final, la falta de efectividad en la «zona roja» impidió una diferencia más holgada en un San Juan del Bicentenario que lució tribunas semivacías. Los Pumas ingresaron en doce oportunidades a las 22 yardas de Gales, pero en siete de ellas se retiraron sin sumar puntos. El recambio en la conducción con la salida de Gonzalo García y el ingreso de Simón Benítez Cruz mermó la dinámica de un segundo tiempo que terminó siendo chato.
El entrenador, que cumplió su partido número 26 al mando del seleccionado, analizó esta faceta:
«El segundo tiempo fue parecido en cuanto a posesión y territorio, pero cuando nosotros ingresamos a los 22 metros no anotamos puntos. Marcamos un solo try, pero tuvimos oportunidades: una o dos nos frenaron en la línea y alguno que otro error que nos impidió tener más ventaja»
El factor físico y el duro horizonte frente a Inglaterra
En el plano individual, la consolidación de Joaquín Oviedo como la gran figura de este inicio de torneo y el rigor físico aportado por los ingresos de Justo Piccardo y Marcos Kremer asoman como las notas más positivas. No obstante, el desgaste empieza a pasar factura; el capitán Julián Montoya completó los 80 minutos ensangrentado y con un vendaje protector, mientras que Ignacio Ruiz debió ingresar de urgencia debido a la lesión del segunda línea Franco Molina.
Con la mira puesta en el durísimo cruce ante Inglaterra, Montoya dejó en claro que el equipo todavía tiene un amplio margen de mejora:
«El techo está muy lejos; tenemos que seguir trabajando. Uno puede atacar, pero si no es físico y no tiene una buena defensa, no es tan lindo. Primero, lo primero: line, maul, scrum y ruck; después, que se diviertan los de afuera»

