Tensión en el poder: Karina Milei impone su alfil y dinamita acuerdos políticos
La interna en el oficialismo se recrudece con la designación de Sebastián Pareja al frente de la crucial comisión bicameral de Inteligencia. La decisión, impulsada por Karina Milei, la hermana del Presidente, rompe un acuerdo previo con el PRO y genera un fuerte malestar en la cúpula del bloque de diputados nacionales.
Según trascendió, el jefe de bloque del PRO, Cristian Ritondo, manifestó su indignación al enterarse de la movida. La promesa original, que Ritondo asegura haber recibido de la oficina de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, era que la titularidad de la Bicameral sería para él. Testigos de ese acuerdo habrían sido figuras como Diego Santilli y Oscar Zago, hoy distanciado del oficialismo.
La influencia de Karina Milei sobre Martín Menem es innegable. El titular de Diputados, junto a su primo Lule Menem, son considerados sus principales artífices políticos. A este círculo se suma Pareja, quien no solo asume un rol estratégico de control sobre la Secretaría de Inteligencia del Estado, un organismo bajo el radar de Santiago Caputo, asesor presidencial con quien la “Hermanísima” mantiene una disputa, sino que también tendrá la tarea de ordenar las filas libertarias en la provincia de Buenos Aires de cara a las próximas elecciones.
El rol de Pareja y la “ensalada electoral” bonaerense
La elección de Sebastián Pareja no es casual. Su pasado massista y peronista le otorga un conocimiento profundo de la política bonaerense, esencial para tejer acuerdos y conformar listas. Esta experiencia será clave para la elección provincial que, casi con seguridad, coincidirá con las nacionales. El gobernador Axel Kicillof, quien busca su reelección, necesita esta coincidencia de fechas para potenciar su candidatura, a pesar de que se utilizarán sistemas electorales distintos: Boleta Única Papel para categorías nacionales y la tradicional “sábana” para las provinciales.
Mientras Pareja asciende, otro dirigente provincial, Diego Valenzuela, ex intendente de Tres de Febrero y actual senador bonaerense con licencia, atraviesa un limbo político. Su cercanía con Patricia Bullrich habría generado roces con Karina Milei, frustrando su nombramiento en la Dirección Nacional de Migraciones y dejándolo sin posibilidad de regresar a su banca en el Senado bonaerense hasta que se realice una nueva sesión y jure nuevamente. Esta situación lo mantiene inactivo y sin poder participar en comisiones clave.
Cristina Kirchner dinamita una cumbre peronista sin su aval
En paralelo a las tensiones en el oficialismo, el peronismo también exhibe sus propias fracturas. Cristina Elisabet Kirchner, desde su reclusión en un departamento de Constitución, continúa ejerciendo su influencia política, incluso para boicotear encuentros que no cuentan con su aprobación.
La semana pasada, la ex Presidenta intervino para desarticular un asado que se estaba gestando en la Ciudad de Buenos Aires. A la cita estaban convocados gobernadores peronistas como Axel Kicillof y Ricardo Quintela, junto a Sergio Tomás Massa y los jefes parlamentarios José Mayans y Germán Martínez. También se esperaba la presencia de Sergio Uñac y el senador Jorge Milton Capitanich.
“Yo no les pedí nada, ellos me lo ofrecieron… les va a salir caro”, resopló Cristian Ritondo, el vehemente jefe de bloque de diputados nacionales del PRO, cuando se enteró de que Karina Elizabeth Milei traicionó una promesa dada por su tropa y dio la orden de imponer a su alfil Sebastián Pareja al frente de la comisión bicameral de Inteligencia, el órgano parlamentario de control de la SIDE, un lugar clave en el Congreso de la Nación y en la relación Poder Ejecutivo-Poder Legislativo.
Enterada de la cumbre, y sin su aval, CFK llamó directamente a Mayans y Martínez para impedir el encuentro. La ex mandataria, acostumbrada a ejercer el mando, logró su objetivo, dejando en el aire la posibilidad de que se comenzaran a tomar definiciones sin su venia. A pesar de este boicot, el grupo de dirigentes peronistas promete insistir con la reunión en el corto plazo.
Esta movida de Cristina Kirchner se suma al “frío glacial” que mantiene con Axel Kicillof. Un colaborador directo del gobernador platense afirmó que cada vez que Kicillof se reúne con la ex jefa de Estado, siente que “lo cagan”, en referencia a la difusión de versiones disímiles sobre el contenido de sus charlas. Esta ruptura se evidenció también en la agenda de Kicillof, quien recientemente mantuvo un café y una charla de una hora con el empresario Eduardo Costantini, un encuentro que hace un año hubiera sido impensado y que muestra su intención de ampliar su abanico de relaciones políticas y empresariales.

