Industria automotriz: el Gobierno eliminará retenciones a las exportaciones de autos a partir de 2026
El Gobierno nacional confirmó la eliminación de las retenciones a las exportaciones de automóviles, una medida largamente esperada por la industria automotriz local. El anuncio fue realizado por el presidente Javier Milei durante el 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, donde también anticipó una baja de retenciones para el sector agropecuario.
Según lo expresado por el mandatario, la reducción de las retenciones para la industria automotriz se llevará a cabo de forma gradual, con el objetivo de llegar a cero entre julio de 2026 y junio de 2027. “No sólo le voy a bajar retenciones a este sector. A partir de julio de 2026 y hasta junio de 2027, a la industria automotriz [y a otras] les vamos a llevar las retenciones a 0. Ese cronograma va a estar siendo informado en estos días por el Ministerio de Economía”, afirmó Milei.
El Presidente enfatizó la visión de su administración al señalar: “Vamos a seguir bajando retenciones, vamos a seguir achicando el tamaño del gasto público para poder devolverles a los argentinos de bien el dinero que les corresponde. Que se achique el Estado y que se agrande el mercado para tener más libertad y prosperidad”. Si bien se espera la letra chica de la medida en los próximos días, se anticipa que la reducción será progresiva desde el actual 4,5% hasta alcanzar la exención total a mediados del próximo año.
Impacto económico y competitividad
Estimaciones previas al anuncio indican que la eliminación total de las retenciones podría significar un impacto positivo de aproximadamente US$500 por vehículo exportado. El sector, representado por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), venía solicitando la revisión de este tributo desde hace tiempo, argumentando que afectaba la competitividad de la producción nacional en el mercado global.
En 2021, el gobierno de Alberto Fernández había implementado una exención de derechos de exportación para volúmenes superiores a las 137.000 unidades, la cual no fue renovada y venció en julio de 2025. La actual decisión del Gobierno busca revertir una situación que, según expertos, posiciona a Argentina en un grupo reducido de países con impuestos a las exportaciones, junto a naciones como Camerún, Camboya o Indonesia, a diferencia de competidores regionales como Brasil y México.
Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, analizó el impacto para la industria: “La industria automotriz tiene, por cuestiones de competitividad, diferentes problemas. No sólo las retenciones a las exportaciones, sino también el tipo de cambio, la apertura de importaciones y otros factores. Las retenciones son una variable más, por lo que avanzar hacia una reducción gradual es positivo y mejora la capacidad competitiva para exportar”. Domínguez añadió que la medida “incentiva a que se fabriquen modelos en la Argentina con perfil exportador”, lo que podría contribuir a sostener o incrementar las fuentes de trabajo.
Respecto al impacto para las arcas estatales, el tributarista explicó: “En definitiva, lo que hace es resignar parte de una recaudación que no debería existir, pero que ha sido uno de los pilares para sostener el equilibrio fiscal. Lo que pretende el Ejecutivo es resignar una parte de manera gradual, con la expectativa de que haya más producción y exportación en el futuro y que esa baja en la recaudación termine compensándose, ya sea por otros tributos derivados de una mayor actividad económica o por el impuesto a las ganancias aplicado sobre las exportaciones. También puede generar más empleo y mayores contribuciones. A eso apuesta el Gobierno”.
César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin & Abelovich, calificó a las retenciones como uno de los impuestos “más distorsivos” en Argentina, junto con Ingresos Brutos y el impuesto a créditos y débitos bancarios, que “afecta a la competitividad de nuestros productos de forma contundente”. La eliminación de este gravamen, que no tendría incidencia en los precios de los vehículos en el mercado interno, podría abrir una oportunidad para que Argentina reciba mayores inversiones y proyectos en el sector.

