Milagro en Bogotá: niño cae de un cuarto piso y sale ileso
La comunidad del barrio La Gaitana, en la localidad de Suba, al noroccidente de Bogotá, vivió momentos de extrema angustia que, milagrosamente, terminaron en un final feliz. Un niño de apenas dos años cayó desde el cuarto piso de una vivienda, pero, contra todo pronóstico, no sufrió lesiones graves gracias a la intervención de los vecinos y a una red improvisada de cobijas y sábanas.
El dramático episodio se registró el jueves 7 de mayo, cuando el menor fue visto colgando de la terraza antes de precipitarse. La Policía Metropolitana de Bogotá (Mebog) confirmó que el niño fue asistido de inmediato y trasladado a un centro hospitalario, donde los médicos verificaron que no presentaba ninguna lesión.
Estado de salud del menor: sin fracturas ni traumas
El diagnóstico médico generó un enorme alivio entre los familiares y la comunidad. Tanto la madre, Andrea, como el padre, Edilberto Murillo, confirmaron a medios locales que el niño no tiene fracturas ni signos de trauma grave. Tras someterse a diversos exámenes clínicos, el menor se encontraba “juguetón como siempre”, sin fiebre ni síntomas de alerta, según relataron sus padres.
“Él se salió solito de la casa y gracias a Dios no le pasó nada. Estamos acá en el hospital y todo salió superbién”, expresó Andrea a Alerta Bogotá, aclarando que su ausencia por un breve instante para ir al baño coincidió con el momento del accidente y que su hijo nunca antes había intentado salir solo a la terraza.
Por su parte, Edilberto Murillo explicó a CityTV que, al regresar de una tienda, se encontró con la escena de pánico: su hijo colgando y los vecinos organizando la red de salvamento. “El niño no presenta ninguna fractura, está en buen estado, (…) ya solo es esperar a que nos lleven al Icbf donde van a adelantar el proceso del caso”, puntualizó.
Investigación del ICBF y reacciones en la comunidad
El incidente activó un protocolo de investigación para esclarecer las circunstancias que llevaron a un menor de tan corta edad a una situación de riesgo extremo. El caso fue remitido al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), la entidad encargada de revisar el entorno familiar del niño y determinar si existió negligencia o descuido por parte de los responsables.
La Mebog indicó que la prioridad es establecer las condiciones exactas en las que ocurrió el hecho y evaluar el ambiente en el que vive el menor. El Icbf informó que trabajadores sociales del hospital ya tienen previsto dialogar con la familia para determinar eventuales medidas de protección y restablecimiento de derechos.
El suceso no solo generó consternación, sino también reacciones violentas. La madre denunció ataques a la vivienda familiar y a la ambulancia que atendió la emergencia. “Entiendo que se preocuparon por el niño, pero esa no debe ser la razón. Nosotros no lo hicimos con la intención de que el niño se cayera porque imagínate, es mi hijo”, manifestó Andrea.
Algunos vecinos señalaron una supuesta falta de reacción de temor por parte de la madre, una información que sigue bajo indagación. Las autoridades enfatizaron que la investigación continúa en curso para esclarecer todos los aspectos del caso y garantizar el bienestar del menor.

