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Drama peruano en Rusia: “Hay días que no sé si está vivo”

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El drama de los peruanos reclutados bajo engaños para la guerra en Ucrania y atrapados en Rusia suma un nuevo y desgarrador capítulo. Rosario, esposa de uno de los afectados, relató entre lágrimas la desesperante situación que enfrenta su familia luego de que su marido resultara herido por una granada en territorio ruso. Su testimonio, difundido por ATV Noticias, expone el calvario de decenas de compatriotas que, tras aceptar supuestas ofertas laborales, quedaron expuestos a un conflicto bélico lejano y sin protección consular efectiva.

El joven peruano, militar en retiro, partió a Rusia con la esperanza de mejorar la vida de su familia. Tras semanas de incertidumbre y comunicaciones esporádicas, Rosario recibió un mensaje alarmante: su esposo había sido herido y hospitalizado, con secuelas físicas y emocionales severas. La red de apoyo estatal, según testimonios, ha resultado insuficiente, dejando a los afectados en una situación de vulnerabilidad extrema.

De acuerdo con el relato de Rosario, su esposo permanece hospitalizado en Rusia desde el 20 de marzo, sin posibilidad de regresar a Perú ni de conocer a su hija recién nacida. El caso expone las limitaciones de la Cancillería peruana y la ausencia de respuestas por parte del gobierno ruso, que ha ignorado los pedidos formales de asistencia y repatriación.

El dramático pedido de un peruano herido en Rusia

El joven peruano fue herido por la explosión de una granada durante un entrenamiento militar en Rusia, donde se encontraba tras ser reclutado bajo falsas promesas. Rosario detalló a ATV Noticias que la comunicación con su esposo se redujo a mensajes breves y esporádicos, en los que él manifestaba miedo y desesperación por su estado de salud.

Me pidió que no lo deje morir allá y que si debía morir, sea en su país.

El impacto en la familia del joven es profundo. Rosario dio a luz pocos días después de la partida de su esposo y enfrenta la maternidad en soledad, sin el apoyo de su pareja, quien aún no ha conocido a su hija. La incertidumbre es permanente, ya que cada día espera noticias sobre la evolución del joven, cuyo estado es delicado y cuyas posibilidades de recibir atención médica adecuada se ven limitadas por la falta de recursos y apoyo diplomático. La familia se siente abandonada tanto por las autoridades peruanas como por la comunidad internacional.

El testimonio de Rosario ilustra las consecuencias directas del reclutamiento irregular de ciudadanos extranjeros para la guerra en Ucrania. Según la entrevistada, muchos de los compañeros de su esposo han fallecido, mientras que otros permanecen heridos o desaparecidos, sin acceso a servicios consulares ni representación legal. La situación se agrava por la confiscación de documentos de identidad y la imposibilidad de abandonar el país.

Inmovilizado y sin noticias: el calvario en un hospital ruso

La comunicación entre el joven herido y su familia se ha visto restringida por la diferencia horaria, la vigilancia militar y el temor a represalias. Rosario explicó a ATV Noticias que su esposo solo puede enviar mensajes cortos y que, en ocasiones, pasan varios días sin recibir noticias.

No puede hablar mucho. Hay días que no sé si está vivo.

La esposa también denunció las condiciones precarias en las que se encuentra su marido: falta de agua potable, atención médica insuficiente y miedo constante a nuevos ataques. El joven relató a su esposa que tras el ataque con granada fue atendido tardíamente y que los recursos médicos en el hospital son limitados.

Acá no nos dan agua así como tomamos en Perú. Estaba orinando sangre. Estaba muy aterrado, muy, muy asustado.

Además, Rosario aseguró que las pertenencias de su esposo, incluido su pasaporte y su Documento Nacional de Identidad, fueron confiscados, lo que lo deja en una situación de virtual secuestro. La pareja permanece hospitalizada, imposibilitada de caminar y sin medios para regresar a Perú.

Pedido urgente de ayuda y repatriación

La familia ha intentado, sin éxito, presentar peticiones colectivas ante la Defensoría del Pueblo y el Congreso peruano para exigir acciones concretas. La respuesta oficial se ha limitado a la recepción de documentos y recomendaciones para insistir en los canales diplomáticos, sin que hasta el momento se hayan producido avances tangibles.

En medio de la angustia, Rosario elevó un pedido urgente de ayuda a las autoridades peruanas y a la comunidad internacional para lograr la repatriación de su esposo y de otros ciudadanos en situación similar.

Nos dijeron que debemos seguir esperando respuesta y estar atentos al correo electrónico. Eso es todo lo que hemos conseguido.

Lamentó su frustración ante la falta de apoyo de la Cancillería y la indiferencia de instituciones como la Defensoría del Pueblo. La esposa del joven exhortó a que se implementen mecanismos para agilizar los trámites de extradición y atención médica para los heridos, señalando que muchos compatriotas temen por su vida y enfrentan amenazas constantes.

Están aterrados y con miedo de lo que pueda sucederles. Solo quieren regresar a Perú, aunque sea para morir en su tierra.

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