Inflación en dólares: la Argentina se encareció 3,5% desde la asunción de Javier Milei
La Argentina registró un encarecimiento del 3,5% en dólares desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, según un reciente informe elaborado por el centro de investigación Fundar. A pesar de esta tendencia acumulada que presiona sobre los costos internos, el estudio privado destaca que durante el mes de abril se produjo un abaratamiento relativo del 0,6% en comparación con el promedio de América Latina.
El fenómeno de la «inflación en dólares» se ha convertido en uno de los principales focos de debate macroeconómico en el país. Tras la devaluación de diciembre y la posterior implementación de un esquema de devaluación mensual programada del 2%, la inflación en pesos corrió muy por encima del tipo de cambio oficial. Esto provocó que los precios medidos en moneda extranjera escalaran rápidamente, afectando la competitividad y el bolsillo de los consumidores.
El impacto en el transporte y los servicios
El relevamiento de Fundar introdujo un dato novedoso respecto a la estructura de precios relativos: el transporte doméstico se volvió más costoso en la Argentina que en el promedio del resto de los países de la región. Este salto coincide con la quita de subsidios nacionales y los sucesivos aumentos en las tarifas de los servicios públicos aplicados en los últimos meses.
Esta disparidad de precios no es nueva en el consumo local. Como informó este medio Inflación en dólares: Argentina, con la ropa y los restaurantes más caros de América Latina, la Argentina ya registraba previamente los niveles de indumentaria, calzado y servicios de gastronomía más caros de la región al medirlos en moneda dura, consolidando una brecha que dificulta el turismo receptivo y encarece la canasta básica frente a los salarios locales.
El leve respiro de abril, con esa baja del 0,6% en términos relativos, aporta un matiz a la dinámica inflacionaria, aunque los analistas advierten que la apreciación cambiaria sigue siendo un desafío para la sostenibilidad del programa económico oficial. La evolución de los precios en dólares continuará bajo la lupa de los sectores productivos, que demandan mayor competitividad exportadora.

