Mundial 2026: Suiza se entrena en Kansas City y espera por su joya para enfrentar a la Argentina
KANSAS CITY.- Bajo el intenso sol de Misuri, la selección de Suiza completó su penúltimo entrenamiento en el estadio del Sporting Kansas City con la mira puesta en el partido más trascendental de su historia futbolística. El conjunto helvético se medirá este sábado ante la Argentina por un pase a las semifinales del Mundial 2026, en un clima de creciente expectativa y con la gran incógnita sobre la recuperación de su principal carta de gol.
La duda de Manzambi y la confianza de Yakin
La principal atención del cuerpo técnico liderado por Murat Yakin está puesta en la evolución de Johan Manzambi. El delantero de 20 años, autor de tres tantos en el certamen, se perdió el exigente cruce de octavos de final por una molestia física. Durante la práctica del jueves, el atacante realizó trabajos diferenciados portando una rodillera en su pierna izquierda. En el búnker suizo confían en que el atacante pueda sumar minutos el sábado, ya sea desde el arranque o ingresando en la segunda mitad.
Por su parte, el arquero del Borussia Dortmund, Gregor Kobel, quien viene de ser la gran figura en la tanda de penales frente a Colombia, se ejercitó con normalidad en una de las cabeceras del estadio, aunque no realizó ensayos desde los doce pasos durante el período abierto para la prensa. La confianza del plantel se refleja en las palabras de su entrenador, quien analizó con optimismo las chances de su equipo frente a los dirigidos por Lionel Scaloni.
“Esta es una oportunidad única, se pudo ver que la Argentina no es invencible”, afirmó Yakin.
Un hito histórico que despierta un nuevo fervor
Suiza logró acceder a los cuartos de final de una Copa del Mundo después de 72 años, emulando la gesta conseguida en el torneo que organizaron en 1954. Este logro inédito para las generaciones actuales desató un fenómeno singular en su país. Según describen medios locales como el prestigioso periódico NZZ de Zúrich, se vive un «patriotismo de fiesta» inédito para la tradicional mesura helvética, con jóvenes que festejan de madrugada y se pintan banderas en el rostro.
El camino del equipo europeo en este Mundial se desarrolló íntegramente en la costa oeste norteamericana. Tras clasificar como líder del grupo que compartió con Qatar (1-1), Bosnia y Herzegovina (4-1) y Canadá (2-1), superó a Argelia (2-0) en dieciseisavos y eliminó a Colombia por penales tras igualar sin goles. Para este tramo final, el plantel dejó su concentración de lujo en el complejo Fairmont Del Mar de San Diego para instalarse en Kansas City.
El historial y el recuerdo de Brasil 2014
El choque del sábado sumará un nuevo capítulo a un historial que favorece ampliamente a la Selección Argentina. Sobre un total de siete enfrentamientos, la Albiceleste registra cinco victorias y dos empates. Dos de esos duelos ocurrieron en el marco de citas mundialistas: el primero en Inglaterra 1966, con triunfo nacional por 2-0 gracias a los goles de Luis Artime y Ermindo Onega.
El antecedente más fresco y dramático se remonta a los octavos de final de Brasil 2014 en San Pablo. En aquella oportunidad, el equipo que dirigía Alejandro Sabella logró destrabar un durísimo partido recién en el minuto 118 del tiempo suplementario, cuando Ángel Di María definió de primera tras una asistencia memorable de Lionel Messi.
El rival que tendrá en frente la Argentina destaca por su riguroso orden táctico y pragmatismo defensivo, atributos consolidados por Yakin. El equipo cuenta con figuras de jerarquía como el defensor Manuel Akanji (futbolista del Inter de Milán, quien anticipó que no volverá a ejecutar en definiciones por penales) y su capitán y referente, Granit Xhaka. El mediocampista del Sunderland inglés, fiel a su estilo desafiante, ya había manifestado antes del inicio del torneo su máxima aspiración: «Suiza será campeón del mundo». El sábado darán el paso más difícil para intentar demostrarlo.

