Escalada en Medio Oriente: Hezbollah ataca Israel y deja cinco muertos en Líbano
Hezbollah, el grupo islamista libanés aliado de Irán, lanzó este viernes un ataque con misiles contra una base militar en el norte de Israel. Este movimiento se produce en un contexto de creciente violencia y después de que operativos israelíes en el sur del Líbano dejaran al menos cinco muertos, a pesar de una presunta tregua que rige entre las partes desde el 17 de abril.
Según un comunicado de Hezbollah, sus misiles apuntaron a una base al sur de la ciudad israelí de Nahariya. El grupo justificó la acción como una “respuesta a la violación del alto el fuego por parte del enemigo israelí, los ataques contra los suburbios del sur de Beirut y los ataques que afectaron a aldeas y civiles en el sur del Líbano” ocurridos esta semana.
El Ejército israelí confirmó que las sirenas de ataque aéreo sonaron en varias ciudades del norte de Israel. Informó haber derribado un cohete y que el resto impactó en zonas abiertas, sin causar víctimas. Sin embargo, la situación en el Líbano fue más grave.
El Ministerio de Salud libanés reportó que un ataque aéreo israelí contra la aldea sureña de Toura, cerca del puerto de Tiro, dejó cuatro muertos y ocho heridos. La Agencia Nacional de Noticias (NAA) también informó de otro ataque aéreo cerca de la aldea de Kfar Chouba, en el sureste del país, donde murió un paramédico de la Defensa Civil libanesa.
Advertencias y violaciones al cese del fuego
Estos ataques se produjeron horas después de que el vocero del Ejército israelí emitiera una alerta de evacuación para los residentes de seis aldeas de la provincia de Tiro, incluida Toura. Desde el 17 de abril, supuestamente rige un alto el fuego de diez días, prorrogado por tres semanas más, pero la violencia entre las partes ha continuado.
Entre las violaciones destacadas, se incluye un ataque israelí contra los suburbios del sur de Beirut, la capital libanesa, el miércoles pasado. El Ejército israelí también anunció el jueves la muerte de Ahmed Balout, identificado como comandante de la Fuerza Radwan, la unidad de élite de Hezbollah, junto con otros dos milicianos, aunque Hezbollah no lo confirmó de inmediato.
Israel afirma haber abatido a más de 85 milicianos de Hezbollah y haber atacado 180 posiciones utilizadas por el grupo durante la última semana, aunque no ha aportado pruebas que respalden estas cifras.
Presión internacional y negociaciones
La comunidad internacional observa con preocupación la escalada. El presidente libanés, Joseph Aoun, se reunió este viernes con una delegación de la Unión Europea (UE) y pidió a los países europeos que presionen a Israel para que se comprometa con el alto el fuego y se abstenga de “detonar y arrasar” viviendas en las aldeas bajo ocupación israelí. Aoun reiteró el compromiso del Líbano con el cese del fuego para iniciar negociaciones que pongan fin a la situación actual.
Por su parte, Hadja Lahbib, comisaria europea de Igualdad, declaró tras la reunión con Aoun que “Israel y Hezbollah están tomando al Líbano como rehén”. Lahbib instó a Hezbollah a “cesar sus ataques y desarmarse”, y a Israel a “limitar sus ataques aéreos contra centros humanitarios”.
Aoun se reunió más tarde con Simon Karam, jefe de la delegación libanesa en las conversaciones con Israel en Washington, que se esperan para el jueves y viernes próximos. El ministro de Relaciones Exteriores libanés, Yusef Raggi, manifestó que el Líbano espera de estas negociaciones “tres objetivos fundamentales: consolidar el alto el fuego, lograr la retirada de Israel (…) y extender la plena soberanía del Estado sobre el territorio nacional”.
Antecedentes de un conflicto latente
La guerra entre Israel y Hezbollah se intensificó el 2 de marzo, cuando Hezbollah lanzó cohetes contra el norte de Israel, dos días después de que Estados Unidos e Israel declararan la guerra a Irán, principal aliado de Hezbollah. Desde entonces, Israel ha llevado a cabo cientos de ataques aéreos y una invasión terrestre del sur del Líbano, capturando decenas de pueblos y aldeas a lo largo de la frontera.
Líbano e Israel, que formalmente se encuentran en estado de guerra desde la fundación del Estado de Israel en 1948, celebraron sus primeras conversaciones directas en más de tres décadas en el marco de la búsqueda de una solución a este conflicto prolongado.

