El “Súper RIGI” ofrece Ganancias al 15% y más beneficios para atraer inversiones
El Gobierno nacional presenta una versión potenciada del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), denominado “Súper RIGI”, con el objetivo de atraer capitales a industrias que actualmente no operan en la Argentina. El ministro de Economía, Luis Caputo, detalló hoy los beneficios impositivos que incluirá esta nueva propuesta, diseñada para impulsar la industrialización de recursos naturales y la generación de empleo.
La principal novedad radica en la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para las empresas, que pasará del 25% al 15%. Además, se establece un esquema de amortización acelerada significativamente más favorable, permitiendo a las inversiones recuperar el 60% en el primer año, 20% en el segundo y el 20% restante en el tercero. Este mecanismo busca mejorar el flujo de fondos en las etapas iniciales de los proyectos, acortando la vida útil fiscal al 60%.
Exenciones y límites a la carga tributaria
El “Súper RIGI” amplía la exención de derechos de importación a todos los bienes necesarios para la producción, superando las limitaciones del régimen actual que solo alcanzaba a bienes de capital y presentaba “zonas grises” por diferencias de nomenclaturas. En materia de exportaciones, los proyectos incluidos en este nuevo régimen pagarán cero aranceles desde el inicio de sus operaciones, a diferencia del RIGI vigente que establece exenciones recién después de dos o tres años.
Un aspecto crucial que aborda el proyecto de ley es la imposición de límites a la carga tributaria provincial y municipal. Las provincias que adhieran no podrán cobrar más del 0,5% de Ingresos Brutos, mientras que los municipios tendrán vedado aplicar tasas sobre las ventas. Esta medida busca resolver un problema estructural que históricamente desincentivó las inversiones de largo plazo en el país.
“Vamos a tener una mayor recaudación fiscal porque, si bien hay reducciones impositivas, vamos a estar cobrando más debido a que son industrias que hoy no existen”, sostuvo Caputo.
El ministro subrayó que, aunque se establecen reducciones impositivas, la implementación del “Súper RIGI” generará una mayor recaudación fiscal al propiciar el desarrollo de actividades económicas que hoy no existen en el país. El monto mínimo de inversión requerido para acceder a este nuevo régimen aún no fue definido, pero se precisará antes del envío del proyecto al Congreso.
Sectores clave y perspectivas económicas
Entre los sectores que se beneficiarían de este esquema, Caputo mencionó el refinamiento y laminado de cobre, la fabricación de baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y fertilizantes de potasio y fósforo. También se busca incentivar la instalación de datacenters y negocios vinculados al agro, la pesca y la agroforestación, promoviendo la industrialización de los recursos naturales argentinos.
Según el ministro, estas inversiones no solo generarán empleo y crecimiento económico, sino que también permitirán aumentar la recaudación en el mediano y largo plazo, contribuyendo a futuras reducciones impositivas.
El especialista Sebastián M. Domínguez analizó el impacto del “Súper RIGI” y coincidió en que la reducción tributaria no implica una pérdida de recaudación, sino un incremento al tratarse de actividades inexistentes en Argentina. Domínguez destacó la importancia de un esquema fiscal predecible y competitivo a nivel internacional para aprovechar los recursos naturales del país y la reciente modificación de su matriz energética.
“La decisión de poner un techo a la presión tributaria local es, en mi opinión, una medida muy relevante: ataca un problema estructural que desincentiva las inversiones de largo plazo en la Argentina”, concluyó Domínguez.
La propuesta busca ofrecer un marco de estabilidad y previsibilidad para grandes inversores, abordando desafíos históricos que frenaron el desarrollo de industrias clave en el territorio nacional.

