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Desmantelan banda narco que simulaba transportar piedras para la construcción

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Una compleja operación antinarcóticos, que se extendió durante ocho meses, culminó con el desmantelamiento de una organización criminal dedicada al transporte de grandes cargamentos de cocaína desde Salta hacia Córdoba. Detectives de la Policía Federal Argentina (PFA) lograron secuestrar 157,90 kilos de cocaína, que eran camuflados bajo la fachada de material para obras en construcción.

La investigación, a cargo de la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, se inició el 18 de septiembre pasado gracias a la declaración de un arrepentido. Este miembro de la organización reveló el modus operandi de la banda, que utilizaba camiones cargados con piedras y cascotes para ocultar los estupefacientes que viajaban desde San Ramón de la Nueva Orán, Salta, hasta la provincia de Córdoba.

Según voceros de la PFA, el arrepentido aportó datos cruciales, incluyendo el número de teléfono del chofer principal de los viajes. Esta información permitió a la jueza Arroyo Salgado ordenar la intervención de la línea telefónica y solicitar la colaboración de la División Operaciones Federales de la Superintendencia de Investigaciones contra el Narcotráfico de la PFA.

El “modus operandi” y la captura en ruta

Las escuchas telefónicas y el análisis de los datos recabados permitieron a los detectives reconstruir el esquema de la organización. Se estableció que los narcotraficantes utilizaban una camioneta como vehículo “puntero”. Su función era alertar al chofer del camión sobre eventuales controles policiales a lo largo de la ruta, garantizando así la llegada de la droga a destino.

Los investigadores identificaron a un camionero con domicilio en Yuto, Jujuy, como uno de los principales sospechosos. Al detectar que la organización preparaba un nuevo viaje con estupefacientes, se movilizó una comitiva policial al norte del país, con el apoyo de la División Antidrogas San Pedro Jujuy.

Una vez determinado el día y la hora en que los vehículos iniciarían su recorrido hacia Córdoba, se desplegó un operativo en distintos puntos de la ruta. El momento clave llegó con el montaje de un retén policial sobre la Ruta Nacional N°34, a la altura de la avenida Güemes, en Pichanal, Salta. Allí, se detuvo primero al vehículo “puntero” y, poco después, al camión sospechoso. Durante la requisa, los detectives notaron tornillos removidos en la batea del camión, lo que llevó al descubrimiento de un compartimento oculto. En su interior, se hallaron los “ladrillos” de cocaína, envueltos en nylon amarillo y marcados con el distintivo de un delfín, una señal conocida en el ámbito narco.

Allanamientos y más incautaciones

Tras el secuestro de la cocaína y la detención de los ocupantes de los vehículos, la jueza Arroyo Salgado ordenó la realización de cinco allanamientos adicionales. Estos procedimientos, coordinados por detectives del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la PFA, arrojaron más resultados.

Durante los procedimientos se detuvo a la esposa de uno de los choferes y se secuestraron 37 kilos de marihuana y kilos de cogollos cannabis sativa, una escopeta calibre 12/70, dos pistolas calibre 9 milímetros, una pistola calibre .22, un revólver calibre .38 y otro calibre .22. También se incautaron municiones de distintos calibres, $3.280.000 y 11.500 dólares.

La operación, denominada “Casco Blanco”, pone de manifiesto la complejidad de las redes de narcotráfico que operan en el país y la importancia de la inteligencia criminal para su desarticulación.

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