El campo exige un debate urgente para eliminar las retenciones
Las retenciones vuelven a posicionarse como el principal punto de fricción entre el sector agropecuario y el ámbito político. Durante la jornada Jonagro, organizada por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la eliminación definitiva de los derechos de exportación se consolidó como un reclamo unánime, aunque con matices sobre los plazos y mecanismos para su implementación.
Además del eje impositivo, el evento destacó la urgente necesidad de robustecer la infraestructura en las provincias productivas. La demanda se centra en la mejora de rutas, logística y conectividad, elementos cruciales para potenciar la competitividad del interior del país, que padece mayores costos de transporte al estar alejado de los grandes centros de consumo.
Voces políticas: tiempos y mecanismos para la baja de impuestos
La senadora nacional Patricia Bullrich (LLA) se refirió a las oportunidades de expansión del sector agropecuario, impulsadas por la apertura de mercados. «El sector agropecuario lo veo bien, creciendo y cada vez con más oportunidades. El acuerdo con Europa abre oportunidades a todas las economías provinciales, permite que se bajen los aranceles a todo tipo de producción y ya se ven las primeras exportaciones», sostuvo Bullrich. Destacó especialmente el impacto del mercado estadounidense para la carne vacuna argentina, proyectando un crecimiento significativo en las exportaciones y la agregación de valor.
Consultada sobre la promesa oficial de eliminar las retenciones, Bullrich evitó hablar en nombre del Ministerio de Economía, pero ratificó el rumbo del Gobierno. «Falta un año y medio», respondió sobre los plazos para una eventual eliminación total dentro del mandato actual. Y agregó: «No soy la ministra de Economía, no voy a hablar por el ministro de Economía, pero creo que sí es importante saber que el camino de la baja de impuestos es para nosotros como un principio básico».
Por su parte, el diputado nacional Martín Ardohain (PRO), presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja, defendió el proyecto de ley que presentó para establecer una reducción gradual de las retenciones por vía legislativa. Cuestionó que los cambios actuales dependan de decretos del Poder Ejecutivo, buscando mayor previsibilidad para el sector. «Este presidente vino a bajar las retenciones. Algo ha hecho, pero lo ha hecho por DNU y nosotros creemos desde el sector que tiene que ser por ley, tiene que ser previsible y tiene que ser que no importa quién gobierne dentro de dos años o seis años, que no las pueda volver a subir sin pasar por el Congreso», puntualizó.
Ardohain también arremetió contra las facultades delegadas al Poder Ejecutivo para modificar derechos de exportación. «Las retenciones son un impuesto y tienen que pasar por el Congreso. Acá hay una trampa en el artículo 755, que le permite al presidente o a la presidenta en su momento subir retenciones por DNU. La Argentina no puede volver a caer en eso», afirmó. El legislador consideró «muy poco serio» proyectar la eliminación total de las retenciones para la finalización de un segundo mandato presidencial, tal como lo proyectó el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, en un reciente simposio.
«Es desacertado poner una zanahoria tan lejos, dentro de seis años y hablando de una reelección que puede ser factible o no. Entonces, que pongan al segundo mandato cuando todavía no terminaron el primero, me parece que es muy poco serio.»
— Martín Ardohain, diputado nacional (PRO)
El legislador del PRO defendió el carácter gradual de su propuesta, cuyo principal objetivo es otorgar previsibilidad al productor. «La propuesta es muy ambiciosa, pero estamos dispuestos a sentarnos con el gobierno que sea, si no son en tres, en cuatro, en cinco, en seis. Lo que nosotros necesitamos es previsibilidad, no que el gobierno te pueda bajar las retenciones en algún momento o te las pueda volver a subir», remarcó.
El interior productivo exige equidad fiscal y desarrollo
Desde las provincias, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, se sumó al reclamo por la discusión del esquema tributario que afecta al sector agropecuario, destacando el impacto de los derechos de exportación en las economías regionales. «El sector agropecuario es el sector que mueve y moviliza a la Argentina», afirmó Valdés, quien pidió fortalecer los espacios de diálogo con el interior productivo para orientar las políticas públicas.
Valdés sostuvo que la revisión de las retenciones es una de las principales demandas de las provincias productivas. «Nosotros desde esta provincia productiva vemos la necesidad de discutir sobre las retenciones, vemos una necesidad de tener un análisis profundo para ver cómo nos ha ido desde la llegada de las retenciones y también vemos una necesidad de discutir qué es lo que no nos hace competitivos», expresó. El mandatario correntino vinculó el debate fiscal con la infraestructura y la distribución de recursos, señalando que las inversiones provinciales en puertos, aeropuertos y caminos para mejorar la competitividad terminan siendo socavadas por los derechos de exportación, que «terminan en cautiverio de la Nación Argentina».
En línea con la propuesta de Ardohain, Valdés respaldó la eliminación gradual de los derechos de exportación. «Buscamos que este limitante, en lo que nosotros entendemos que hace que el sector también sea menos competitivo, sea obviamente eliminado. Que sea eliminado de manera definitiva», afirmó. Y concluyó: «Que sea paulatina, a medias, a cuartos, a tres cuartos, pero que se elimine finalmente».

