Estatización de Aerolíneas: la Justicia de EE.UU. falló contra Argentina por un reclamo de US$ 390 millones
La Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia, en Estados Unidos, desestimó la apelación presentada por la República Argentina en el litigio internacional generado por la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral, concretada en 2008 durante la gestión de Cristina Kirchner. Con este revés judicial, el país enfrenta un reclamo ejecutivo de indemnización que, con los intereses acumulados, alcanza los US$ 391 millones.
El trasfondo del fallo y la cadena de litigantes
La resolución del tribunal norteamericano invalida los argumentos de la defensa argentina sobre la prescripción de los plazos. Tras conocerse el fallo, el especialista Sebastián Maril, director de Latam Advisors, confirmó el impacto directo de la medida:
“La Cámara de Apelaciones falla contra la Rep. Argentina en caso expropiación de Aerolíneas Argentinas (USD 390 millones). Esta decisión también reactiva el caso Webuild que estaba suspendido hasta que se decidiera el caso Aerolíneas”.
El diferendo se remonta a la sentencia del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), el tribunal arbitral del Banco Mundial. La demanda inicial fue presentada por el grupo español Marsans, propietario de la aerolínea al momento de su estatización por un valor simbólico. Con el tiempo, los derechos de litigio fueron vendidos: primero pasaron al fondo Burford Capital —el mismo acreedor que litiga contra el país por la estatización de YPF— y posteriormente fueron cedidos a Titan Consortium.
Amenaza de embargos en la Reserva Federal de Nueva York
En 2017, el Ciadi emitió un laudo que obligó a la Argentina a abonar más de US$ 320 millones más gastos legales. Aunque el Estado intentó anular la sentencia, el organismo ratificó el fallo en 2019 sumando nuevos costos. Como el Ciadi no posee facultades para ejecutar sus decisiones, el demandante trasladó la causa a la justicia ordinaria de Washington D.C. para forzar el cobro.
Sin una negociación en marcha con el Gobierno nacional, Titan Consortium solicitó la autorización judicial para rastrear e incautar bienes soberanos argentinos en territorio estadounidense. El objetivo más sensible identificado por el fondo es el colateral de los Bonos Brady, una garantía financiera depositada en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York desde las reestructuraciones de deuda de los años 90.
El avance del litigio genera tensión añadida sobre las cuentas públicas, ya que la Argentina venía de pactar soluciones con otros acreedores internacionales como Attestor y Bainbridge. Con este nuevo fallo a favor, Titan busca saltar la prioridad de cobro y ubicarse en primer lugar para ejecutar activos argentinos en el exterior.

