Causa AFA: la Justicia vuelve a debatir la competencia en la investigación contra Claudio Tapia
La situación judicial del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio «Chiqui» Tapia, sumó un nuevo capítulo de tensión institucional. La Cámara de Casación Penal reabrió el debate sobre qué juzgado debe investigar al dirigente por la presunta propiedad de una megaquinta en Pilar valuada en 20 millones de dólares, en medio de fuertes cuestionamientos éticos y políticos que salpican al entorno de los tribunales de Comodoro Py y al propio Gobierno nacional.
La disputa por la competencia judicial
Los jueces de Casación, Diego Barroetaveña y Mariano Borinsky, citaron a una audiencia para el próximo 12 de agosto, tras el receso invernal, para resolver un recurso de queja presentado por la defensa de Tapia y su socio, Pablo Toviggino. Ambos dirigentes buscan apartar de la causa a la jueza en lo Penal Económico, Verónica Straccia, e intentar que el expediente pase a manos del juez federal de Campana, Adrián González Charvay.
Para lograr este cambio de jurisdicción, la conducción de la AFA intentó declarar como sede de la entidad un terreno baldío en Pilar, en lugar del tradicional edificio de la calle Viamonte. La maniobra busca llevar la causa a un territorio que históricamente ha estado bajo la influencia de sectores de los servicios de inteligencia. La decisión de los camaristas de aceptar el debate generó controversia, especialmente porque Casación ya había determinado previamente que la Cámara Nacional en lo Penal Económico debía definir la competencia definitiva.
Tapia usa a los jugadores y amedrenta a sectores destacados de la Justicia
La posición de Barroetaveña quedó bajo la lupa debido a que fue vicepresidente del tribunal de ética de la AFA hasta que estalló el escándalo. Por su parte, Borinsky, quien aspira a ocupar una vacante en la Corte Suprema de Justicia, se muestra confiado en sus vínculos con el oficialismo y mantiene diálogo directo con el presidente Javier Milei.
Cambios en el Ministerio de Justicia y la interna oficialista
El trasfondo judicial coincide con una profunda reestructuración en el Ministerio de Justicia de la Nación. El desplazamiento de Mariano Cúneo Libarona y del viceministro Sebastián Amerio abrió paso al desembarco de figuras ligadas a Karina Milei, como Juan Bautista Mahiques y el apoderado Santiago Viola. Esta transición alteró el esquema de designación de magistrados y encendió alarmas en diversos sectores por el presunto direccionamiento de los órdenes de mérito en el Consejo de la Magistratura.
La influencia de la familia Mahiques en el ámbito judicial quedó en evidencia con el caso del camarista Martín Irurzun, quien cumplió 75 años y enfrenta una encrucijada constitucional sobre su continuidad. Mientras que el juez Carlos Mahiques obtuvo una prórroga exprés para ejercer hasta los 80 años, la continuidad de Irurzun quedó en un limbo legal que generó duras críticas de referentes de la oposición como Elisa Carrió, quien denunció un avance de la impunidad.
El fútbol como escudo político
Más allá de los pasillos de Comodoro Py, la figura de Tapia sigue sumando controversias. Con 21 expedientes abiertos y un procesamiento por retención indebida de impuestos, el titular de la AFA también es investigado por la Justicia de los Estados Unidos y el FBI por presunto lavado de dinero y fraude. En este complejo escenario, el dirigente optó por blindarse detrás de los logros deportivos de la Selección Argentina y de la figura de Lionel Messi.
La reciente viralización de imágenes durante la Copa América, donde se observó a un asistente secándole la transpiración de la nuca a Tapia en pleno partido, desató una ola de repudio social. El gesto fue interpretado como una muestra de sumisión degradante y de la desconexión de un dirigente que utiliza el éxito de un plantel joven y ajeno a los pormenores judiciales para sostener su impunidad ante la opinión pública.

