Narcotráfico en Rosario: la Justicia procesó a «Narigón» Vázquez tras años de demoras
El Juzgado Federal N° 3 de Rosario, bajo la conducción de Carlos Vera Barros, dictó el procesamiento con prisión preventiva de Fernando Sebastián Vázquez, alias «Narigón», señalado como líder de una red de narcotráfico de escala mayorista. La resolución, que llega tras casi una década de trámites judiciales y ocho años de evasión del imputado, expone una vez más los severos retrasos que caracterizan al fuero federal en la provincia de Santa Fe.
Una causa nacida de la tragedia
El expediente FRO 28847/2014 se originó el 1° de enero de 2017, tras la trágica muerte de dos jóvenes por el consumo de drogas sintéticas en una fiesta electrónica en Arroyo Seco. A partir de allí, el fiscal Claudio Kishimoto inició una investigación que desnudó una red con cocinas de cocaína camufladas en veterinarias y búnkeres en el macrocentro rosarino. Las escuchas telefónicas revelaron que Vázquez era el proveedor clave de Cristian «Negro» González, un operador ligado a la banda de Los Monos.
En junio de 2018, un operativo de la Policía Federal en el barrio de Arroyito terminó con la detención de la pareja de Vázquez, María Laura Ríos, y de su proveedor, Andrés Daniel Uriz, con dos kilos de cocaína y dinero en efectivo. Sin embargo, Vázquez logró escapar en un Volkswagen Fox y se esfumó. Mientras sus cómplices fueron condenados en 2022, el «Narigón» continuó prófugo, aunque insólitamente litigaba y presentaba pedidos de exención de prisión a través de sus abogados ante el mismo juzgado que lo buscaba.
El nexo con el crimen de «Pillín» Bracamonte
La figura de Vázquez, quien mantuvo un perfil bajo asistido presuntamente por complicidad policial, volvió al centro de la escena tras el doble homicidio de Andrés «Pillín» Bracamonte y Ricardo «Rana» Attardo, referentes de la barra de Rosario Central, acribillados el 9 de noviembre de 2024. La justicia provincial identificó un vehículo a nombre de su hermano que habría trasladado a los sicarios, ubicando al «Narigón» como el presunto entregador en medio de una disputa por el control de la tribuna.
Tras un fallido intento de captura en Entre Ríos, la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) logró arrestarlo el 16 de junio en Villa Gobernador Gálvez. A partir de su detención por el homicidio, el fuero federal reactivó la vieja causa por drogas. El fiscal federal Federico Reynares Solari impulsó la imputación que derivó en el procesamiento actual, el cual incluye un embargo de apenas 4,6 millones de pesos, una cifra desactualizada que evidencia el letargo del expediente desde 2018.
La sombra de la inacción judicial
Las demoras en el caso de Vázquez no son una excepción en Rosario. El letargo judicial ya estuvo bajo la lupa con el exjuez Marcelo Bailaque, actualmente procesado y con tobillera electrónica por beneficiar al capo narco Esteban Alvarado. En el caso del «Narigón», el juez Vera Barros justificó la prisión preventiva debido al evidente riesgo de fuga demostrado durante sus ocho años de evasión. Según informó el Ministerio Público Fiscal, la resolución judicial determinó que Vázquez:
de acuerdo con la resolución judicial, Vázquez coordinaba el acondicionamiento, acopio, distribución y comercialización de la droga y ostentaba una posición de superioridad jerárquica que le permitía impartir directivas, administrar recursos y fijar precios dentro de la organización

