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Historial de Messi: el golazo olvidado a España que inició la leyenda del diez en los mundiales

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Cuando los hinchas argentinos repasan el historial de Lionel Messi frente a la selección de España, la memoria suele detenerse en los tres amistosos de su etapa en la selección mayor. Sin embargo, mucho antes de aquellos cruces estelares, existió un partido clave que quedó perdido en el tiempo. El 28 de junio de 2005, durante el Mundial Sub 20 de los Países Bajos, un joven rosarino de apenas 18 años firmó una actuación consagratoria con un gol memorable y una asistencia que encaminaron a la Selección Argentina hacia un título juvenil histórico.

La noche en que nació la leyenda en Holanda

Aquel encuentro de cuartos de final se disputó en el estadio De Grolsch Veste. El equipo dirigido por Francisco Ferraro buscaba un lugar entre los cuatro mejores del torneo frente a una exigente España que contaba en sus filas con figuras de la talla de Cesc Fábregas. El partido tuvo un desarrollo intenso desde el pitazo inicial. Argentina golpeó primero gracias a su capitán, Pablo Zabaleta, quien conectó un tiro libre ejecutado con precisión por Neri Cardozo. No obstante, la reacción europea no tardó en llegar: Alberto Zapater, asistido por el delantero Fernando Llorente, marcó el 1-1 transitorio.

Fue en ese momento de paridad cuando emergió la figura del futuro capitán de la mayor. En una salida limpia desde el fondo con toques de primera, Messi encontró el espacio exacto para asistir a Gustavo Oberman, quien definió de manera sutil por encima del arquero para devolverle la ventaja al conjunto albiceleste.

Un gol de colección sin tocar el césped

La jugada que selló el partido y quedó grabada en la retina de los presentes llegó minutos después. Tras un despeje defectuoso de la defensa española, la pelota cayó llovida cerca de Messi. Antes de que tocara el suelo, el rosarino la controló con la pierna derecha, aunque el balón le quedó levemente atrás. En una milésima de segundo y en una misma secuencia aérea, volvió a dominarla con la zurda para desairar por completo a su marcador. Sin dejar caer la pelota, definió cruzado con el pie abierto, inalcanzable para el arquero rival. Fue el 3-1 definitivo y una de las obras más estéticas de su incipiente carrera.

Ese certamen representó la primera gran irrupción internacional del astro argentino. Messi disputó los siete partidos del campeonato, convirtió seis goles y aportó dos asistencias. Su camino goleador incluyó un tanto ante Egipto en fase de grupos, otro contra Colombia en octavos, el mencionado frente a España, uno en semifinales y el doblete de penal en la final ante Nigeria para levantar la copa del mundo junto a una camada que integraban Sergio Agüero, Fernando Gago y Ezequiel Garay.

Los duelos posteriores en la Selección Mayor

Tras aquella noche consagratoria en suelo neerlandés, los caminos de Messi y España solo volvieron a cruzarse en el ámbito de la selección mayor y siempre en carácter de amistosos. El primero de ellos se produjo el 11 de octubre de 2006 en Murcia, con una derrota argentina por 2-1 donde marcaron Xavi Hernández y David Villa para el local, y Daniel Bilos para la visita. Tres años más tarde, el 14 de noviembre de 2009, España volvió a imponerse por 2-1 en el Vicente Calderón, con un doblete de Xabi Alonso y un descuento de penal de la «Pulga».

La revancha definitiva llegó el 7 de septiembre de 2010. Apenas dos meses después de que la Roja se coronara campeona del mundo en Sudáfrica, Argentina goleó por 4-1 en un Monumental repleto. Messi abrió el marcador con una definición exquisita, secundado por los gritos de Gonzalo Higuaín, Carlos Tevez y Sergio Agüero, mientras que Llorente descontó para los europeos. Aunque aquel 4-1 quedó grabado como un hito absoluto, el verdadero origen de la dinastía de Messi contra los españoles se remonta a aquel gol de aire de 2005 que el tiempo de manera injusta intentó olvidar.

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